{"id":213,"date":"2015-08-07T12:58:12","date_gmt":"2015-08-07T12:58:12","guid":{"rendered":"http:\/\/yoaldo.org\/?p=213"},"modified":"2015-08-13T01:27:28","modified_gmt":"2015-08-13T01:27:28","slug":"escritos-juridicos-2","status":"publish","type":"post","link":"http:\/\/yoaldo.org\/?p=213","title":{"rendered":"(Escritos jur\u00eddicos)"},"content":{"rendered":"<p align=\"center\"><b><strong><span style=\"color: #000000; font-family: Calibri; font-size: medium;\">Partici\u00f3n de bienes fomentados<\/span><\/strong><\/b><\/p>\n<p align=\"center\"><b><strong><span style=\"color: #000000; font-family: Calibri; font-size: medium;\">durante relaciones de hecho:<\/span><\/strong><\/b><\/p>\n<p align=\"center\"><b><i><strong><span style=\"color: #000000; font-family: Calibri; font-size: medium;\">Variaci\u00f3n jurisprudencial<\/span><\/strong><\/i><\/b><\/p>\n<p align=\"center\"><span style=\"color: #000000; font-family: Calibri; font-size: medium;\">Por.: Yoaldo Hern\u00e1ndez Perera<\/span><\/p>\n<p align=\"center\"><em>Gaceta Judicial, a\u00f1o 19, n\u00famero 343<\/em><\/p>\n<p align=\"center\"><span style=\"color: #000000; font-family: Calibri; font-size: medium;\">\u00a0<\/span><\/p>\n<p align=\"center\"><b><strong><span style=\"font-family: Calibri;\"><span style=\"font-size: medium;\"><span style=\"color: #000000;\">RESUMEN\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 <\/span><\/span><\/span><\/strong><\/b><\/p>\n<p><i><span style=\"color: #000000; font-family: Calibri; font-size: medium;\">________________________________________________________________________<\/span><\/i><\/p>\n<p><i><span style=\"color: #000000; font-family: Calibri; font-size: medium;\">La Suprema Corte de Justicia, mediante la sentencia No. 28, de fecha 14 de diciembre de 2011 y la No. 59, del 17 de octubre del 2012, reconfirmadas recientemente mediante la decisi\u00f3n del 19 de marzo del a\u00f1o 2014, vari\u00f3 su postura respecto de la partici\u00f3n de bienes fomentados durante un concubinato, reconociendo que existe una presunci\u00f3n irrefragable de comunidad entre los concubinos, por lo que no es necesario exigir la prueba de aportes materiales, en el entendido de que los bienes fomentados siempre han de estimarse como el producto del aporte com\u00fan, que no necesariamente debe ser econ\u00f3mico.<\/span><\/i><\/p>\n<p><i><span style=\"color: #000000; font-family: Calibri; font-size: medium;\">__________________________________________________________________________<\/span><\/i><\/p>\n<p align=\"center\"><b><strong><span style=\"color: #000000; font-family: Calibri; font-size: medium;\">PALABRAS CLAVES<\/span><\/strong><\/b><\/p>\n<p><i><span style=\"color: #000000; font-family: Calibri; font-size: medium;\">Demanda en partici\u00f3n, concubinato, More Uxorio, reconocimiento constitucional, bienes fomentados, prueba de aporte, presunci\u00f3n de aporte, variaci\u00f3n jurisprudencial, Suprema Corte de Justicia, Cortes de Apelaci\u00f3n, derecho civil, Rep\u00fablica Dominicana<\/span><\/i><\/p>\n<p><span style=\"color: #000000; font-family: Calibri; font-size: medium;\">La Suprema Corte de Justicia hab\u00eda mantenido el criterio constante de que para la partici\u00f3n de bienes fomentados durante un concubinato que re\u00fana la condici\u00f3n de <\/span><i><span style=\"color: #000000; font-family: Calibri; font-size: medium;\">More Uxorio<\/span><a title=\"\" href=\"http:\/\/yoaldo.org\/wp-admin\/post-new.php#_ftn1\"><b><strong><span style=\"text-decoration: underline;\"><span style=\"color: #0066cc;\">[1]<\/span><\/span><\/strong><\/b><\/a><\/i><span style=\"color: #000000; font-family: Calibri; font-size: medium;\">, la parte que demandaba la partici\u00f3n deb\u00eda probar su aporte para la adquisici\u00f3n de los bienes comunes, en el entendido de que este tipo de uni\u00f3n se equiparaba a una sociedad de hecho, en que cada socio para poder promover una partici\u00f3n a su favor debe necesariamente demostrar su aportaci\u00f3n a la masa social<\/span><a title=\"\" href=\"http:\/\/yoaldo.org\/wp-admin\/post-new.php#_ftn2\"><span style=\"text-decoration: underline;\"><span style=\"color: #0066cc;\">[2]<\/span><\/span><\/a><span style=\"color: #000000; font-family: Calibri; font-size: medium;\">. Sin embargo, mediante sentencia del 19 de marzo del a\u00f1o 2014, nuestra m\u00e1xima instancia judicial reafirm\u00f3 su variaci\u00f3n de postura, al tiempo de reconocer que existe una presunci\u00f3n irrefragable de comunidad entre los concubinos, por lo que no es necesario exigir la prueba de aportes materiales, en el entendido de que los bienes fomentados siempre han de estimarse como producto del aporte com\u00fan, que no necesariamente debe ser econ\u00f3mico, a saber:<\/span><\/p>\n<p><i><span style=\"color: #000000; font-family: Calibri; font-size: medium;\">\u201cConsiderando, que, respecto de la prueba de la existencia de esa sociedad, esta Sala Civil y Comercial de la Suprema Corte de Justicia, luego de la proclamaci\u00f3n de la Constituci\u00f3n del 26 de enero de 2010, que reconoce en su art\u00edculo 55, numerales 5 y 11, que la uni\u00f3n singular y estable, como la establecida en la especie, genera derechos patrimoniales y que el trabajo dom\u00e9stico constituye una actividad econ\u00f3mica que genera riqueza y bienestar social, abandon\u00f3 el criterio fijado hasta este momento, que sosten\u00eda que el mero hecho de la existencia de esta uni\u00f3n no implicaba, por s\u00ed sola, la existencia de una sociedad, si la concubina no demostraba la proporci\u00f3n en que contribuy\u00f3 al incremento y producci\u00f3n de esa sociedad y cu\u00e1les fueron sus aportes a la misma; guiando su actual postura jurisprudencial a sostener que en sentencias posteriores, particularmente la n\u00f9m. 28 de fecha 14 de diciembre de 2011 y n\u00f9m. 59 del 17 de octubre de 2012, que \u201cal comprobar la corte a-qua una relaci\u00f3n de concubinato \u201cmore uxorio\u201d existe una presunci\u00f3n irrefragable de comunidad entre los concubinos, no siendo necesario exigirse ya a la hoy recurrida, demandante original, la prueba de la medida en que los bienes fomentados han sido el producto del aporte com\u00fan, sin tomar en cuenta que dichos aportes no necesariamente deben ser materiales para la constituci\u00f3n del patrimonio com\u00fan (\u2026) que en virtud de lo expuesto, apoderada la corte a-qua de una demanda en partici\u00f3n de la sociedad de hecho resultante de la uni\u00f3n consensual entre las partes en causa, desnaturaliz\u00f3 los hechos y el derecho pretendido en la demanda y excedi\u00f3 los requerimientos establecidos a fin de que uno de los ex convivientes pueda solicitar que el estado de indivisi\u00f3n cese haciendo uso del procedimiento o etapas que comprende la partici\u00f3n de bienes consagrada en los art\u00edculos 823 y siguientes del C\u00f3digo Civil \u201d<\/span><a title=\"\" href=\"http:\/\/yoaldo.org\/wp-admin\/post-new.php#_ftn3\"><b><strong><span style=\"text-decoration: underline;\"><span style=\"color: #0066cc;\">[3]<\/span><\/span><\/strong><\/b><\/a><span style=\"color: #000000; font-family: Calibri; font-size: medium;\">. <\/span><\/i><\/p>\n<p><span style=\"color: #000000; font-family: Calibri; font-size: medium;\">Como puede advertirse, para variar su criterio, nuestra m\u00e1xima instancia judicial razon\u00f3 en el sentido de que, en apretada s\u00edntesis, a diferencia de las sociedades comerciales, en que los socios hacen aportes para un fin comercial y lucrativo, en las uniones de hecho las partes realizan aportes para fines familiares, no para fines productivos; y que tales aportes no necesariamente son de naturaleza econ\u00f3mica, por lo que lo propio es convenir en que tan pronto el tribunal logre establecer mediante la valoraci\u00f3n de la prueba aportada, la circunstancia de que ha existido entre las partes un concubinato estable (<i>More Uxorio<\/i>), lo procedente es ordenar la partici\u00f3n, sin requerir a la parte demandante que pruebe su aporte econ\u00f3mico, como ordinariamente se ven\u00eda haciendo ante los tribunales civiles del pa\u00eds. <\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #000000; font-family: Calibri; font-size: medium;\">El nuevo criterio comentado, preciso es acotar, hab\u00eda sido establecido hace unos a\u00f1os por la Corte de Apelaci\u00f3n de La Vega, pero en su momento tal posici\u00f3n no \u00a0super\u00f3 el tamiz casacional, bajo el influjo de la comentada postura anterior que hoy ha sido variada. <\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #000000; font-family: Calibri; font-size: medium;\">Concretamente, el criterio que hasta ahora se hab\u00eda venido aplicando en los tribunales del orden judicial, era que independientemente de que la Constituci\u00f3n proclamada el 26 de enero del 2010, reconozca derechos a las relaciones de hecho, por no mediar un contrato en este tipo de uni\u00f3n, a diferencia del matrimonio, no debe aplicar de pleno derecho el r\u00e9gimen de la comunidad de bienes, conforme al cual corresponde a cada pareja un 50% de los bienes de la masa; por tanto, ha sido usanza en la administraci\u00f3n de justicia cotidiana <i>\u2013aun luego de la reforma constitucional del 2010- <\/i>que cuando se trata de concubinatos de naturaleza <i>More Uxorio<\/i>, se aplica la tradicional jurisprudencia que asimilaba las <i>uniones de hecho<\/i> a la <\/span><i><span style=\"color: #000000; font-family: Calibri; font-size: medium;\">sociedad de hecho<\/span><a title=\"\" href=\"http:\/\/yoaldo.org\/wp-admin\/post-new.php#_ftn4\"><b><strong><span style=\"text-decoration: underline;\"><span style=\"color: #0066cc;\">[4]<\/span><\/span><\/strong><\/b><\/a><\/i><span style=\"color: #000000; font-family: Calibri; font-size: medium;\"> y, en esa tesitura, se requiere a la parte que demande la partici\u00f3n de la masa fomentada durante un concubinato, la prueba de sus aportes econ\u00f3micos. <\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #000000; font-family: Calibri; font-size: medium;\">Se lleg\u00f3, incluso, a interpretar a nivel de cortes de apelaci\u00f3n<\/span><a title=\"\" href=\"http:\/\/yoaldo.org\/wp-admin\/post-new.php#_ftn5\"><span style=\"text-decoration: underline;\"><span style=\"color: #0066cc;\">[5]<\/span><\/span><\/a><span style=\"color: #000000; font-family: Calibri; font-size: medium;\">, que en estos casos relativos a particiones de masas producidas durante concubinatos, el procedimiento no deb\u00eda ser conforme al art\u00edculo 815 y siguientes del C\u00f3digo Civil, sino el tr\u00e1mite instituido en el C\u00f3digo de Comercio para las sociedades de hecho; esto as\u00ed, en el entendido de que el sistema de prueba comercial es menos r\u00edgido que el aplicable a la materia civil<\/span><a title=\"\" href=\"http:\/\/yoaldo.org\/wp-admin\/post-new.php#_ftn6\"><span style=\"text-decoration: underline;\"><span style=\"color: #0066cc;\">[6]<\/span><\/span><\/a><span style=\"color: #000000; font-family: Calibri; font-size: medium;\">; situaci\u00f3n que pudiera dificultar la actividad probatoria en este \u00e1mbito, en el orden de acreditar el aporte comentado<\/span><a title=\"\" href=\"http:\/\/yoaldo.org\/wp-admin\/post-new.php#_ftn7\"><span style=\"text-decoration: underline;\"><span style=\"color: #0066cc;\">[7]<\/span><\/span><\/a><span style=\"color: #000000; font-family: Calibri; font-size: medium;\">. En este contexto, se declar\u00f3 la inadmisibilidad <i>-de oficio-<\/i> de la demanda original en partici\u00f3n, por falta de <i>inter\u00e9s <\/i>y de <\/span><i><span style=\"color: #000000; font-family: Calibri; font-size: medium;\">objeto<\/span><a title=\"\" href=\"http:\/\/yoaldo.org\/wp-admin\/post-new.php#_ftn8\"><b><strong><span style=\"text-decoration: underline;\"><span style=\"color: #0066cc;\">[8]<\/span><\/span><\/strong><\/b><\/a><\/i><span style=\"color: #000000; font-family: Calibri; font-size: medium;\">, basado en que el hecho de no optarse por el procedimiento comercial y de <i>no discriminar entre una demanda en partici\u00f3n de masa matrimonial y una demanda en separaci\u00f3n de concubinos<\/i> (Sic), caracterizaban los referidos presupuestos procesales de la acci\u00f3n.<\/span><a title=\"\" href=\"http:\/\/yoaldo.org\/wp-admin\/post-new.php#_ftn9\"><span style=\"text-decoration: underline;\"><span style=\"color: #0066cc;\">[9]<\/span><\/span><\/a><\/p>\n<p><span style=\"color: #000000; font-family: Calibri; font-size: medium;\">\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #000000; font-family: Calibri; font-size: medium;\">\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-family: Calibri;\"><span style=\"font-size: medium;\"><span style=\"color: #000000;\">Particularmente, nos sumamos a la nueva orientaci\u00f3n de la jurisprudencia, en lo que a la partici\u00f3n de bienes propios de un concubinato se refiere. En efecto, resulta razonable, a la vista del <i>principio de razonabilidad jur\u00eddica<\/i> instituido en el art\u00edculo 40.15 de la Constituci\u00f3n, el reconocer una presunci\u00f3n irrefragable de comunidad entre los concubinos.\u00a0 Para nadie es un secreto que en muchas oportunidades los aportes, sobre todo de la esposa, no son en s\u00ed econ\u00f3micos, sino de quehaceres dom\u00e9sticos, y eso <i>\u2013sin dudas-<\/i> ha de tenerse como una v\u00e1lida aportaci\u00f3n. Es justo y \u00fatil, pues, que los tribunales del orden judicial, a partir del precedente comentado, se sintonicen con las nuevas tendencias, al tiempo de descontinuar la pr\u00e1ctica de requerir la prueba de aportes materiales en el contexto analizado, fijando como elemento determinante el establecimiento de una relaci\u00f3n de concubinato estable, conforme al tipo <i>More Uxorio <\/i>que ya desde el a\u00f1o 2001 ha sido admitido por nuestra jurisprudencia.\u00a0 <\/span><\/span><\/span><\/p>\n<div><br clear=\"all\" \/><\/p>\n<hr align=\"left\" size=\"1\" width=\"33%\" \/>\n<div>\n<p><a title=\"\" href=\"http:\/\/yoaldo.org\/wp-admin\/post-new.php#_ftnref1\"><span style=\"text-decoration: underline;\"><span style=\"color: #0066cc;\">[1]<\/span><\/span><\/a><span style=\"color: #000000; font-family: Calibri;\"> Mediante sentencia de fecha 17 de octubre del a\u00f1o 2001, la Suprema Corte de Justicia sostuvo mediante su jurisprudencia que las uniones consensuales, libres o de derecho, constituyen la realidad nacional y que la misma se encuentra prevista considerada y aceptada por el legislador en el ordenamiento legal como una modalidad de familia; criterio que debe ser admitido en caso como en la especie, siempre y cuando dicha uni\u00f3n se encuentre revestida de las siguientes caracter\u00edsticas: A) Una convivencia \u201cmore uxorio\u201d, o lo que es lo mismo, una identificaci\u00f3n con el modelo de convivencia desarrollado en los hogares de las familias fundadas en el matrimonio, lo que se traduce en una relaci\u00f3n p\u00fablica y notoria, quedando excluidas las basadas en relaciones ocultas o o secretas; b) Ausencia de formalidad legal en la uni\u00f3n; C) Una comunidad de vida familiar estable y duradera, con profundos lazos de afectividad; D) Que la uni\u00f3n presente condiciones de singularidad, es decir, que no existan de parte de los dos convivientes iguales lazos de afectos o nexos formales de matrimonio con otros terceros en forma simult\u00e1nea, o sea, debe haber una relaci\u00f3n monog\u00e0mica, quedando excluidas de sete concepto uniones de hecho que en su origen fueron p\u00e9rfidas, aun cuando haya cesado esta condici\u00f3n por la disoluci\u00f3n posterior del v\u00ednculo matrimonial de uno de los integrantes consensual con una tercera persona; E) Que esa uni\u00f3n familiar de hecho est\u00e9 integrada por dos personas de distintos sexos que vivan como marido y mujer, sin estar casado entre s\u00ed\u201d. <\/span><\/p>\n<\/div>\n<div>\n<p><a title=\"\" href=\"http:\/\/yoaldo.org\/wp-admin\/post-new.php#_ftnref2\"><span style=\"text-decoration: underline;\"><span style=\"color: #0066cc;\">[2]<\/span><\/span><\/a><span style=\"font-family: Calibri;\"><span style=\"color: #000000;\">Debe aclararse que el citado precedente del 17 de octubre del a\u00f1o 2001, originalmente fue establecido a prop\u00f3sito de un accidente de tr\u00e1nsito, espec\u00edficamente para una concubina poder reclamar <b><i><strong><span style=\"font-size: small;\">indemnizaci\u00f3n<\/span><\/strong><\/i><\/b> por la muerte de su concubino. A partir de esta <i><span style=\"font-size: small;\">brecha<\/span><\/i>, los tribunales inferiores del orden judicial hicieron extensivo este precedente para la materia de <b><i><strong><span style=\"font-size: small;\">partici\u00f3n<\/span><\/strong><\/i><\/b>, a prop\u00f3sito de sucesiones o de separaciones de concubinos. Ya luego, como es sabido, se constitucionalizaron los derechos de los integrantes de las uniones libres, con la reforma de la Carta Fundamental del a\u00f1o 2010.<\/span><\/span><\/p>\n<\/div>\n<div>\n<p><a title=\"\" href=\"http:\/\/yoaldo.org\/wp-admin\/post-new.php#_ftnref3\"><span style=\"text-decoration: underline;\"><span style=\"color: #0066cc;\">[3]<\/span><\/span><\/a><span style=\"font-family: Calibri;\"><span style=\"color: #000000;\">Sentencia SCJ, 1ra. Sala, del 19 de marzo del 2014. <\/span><\/span><\/p>\n<\/div>\n<div>\n<p><a title=\"\" href=\"http:\/\/yoaldo.org\/wp-admin\/post-new.php#_ftnref4\"><span style=\"text-decoration: underline;\"><span style=\"color: #0066cc;\">[4]<\/span><\/span><\/a><span style=\"font-family: Calibri;\"><span style=\"color: #000000;\">En t\u00e9rminos generales, una <b><i><strong><span style=\"font-size: small;\">sociedad de hecho <\/span><\/strong><\/i><\/b>es, concretamente, aquella que, teniendo todos los elementos de existencia y de validez de una sociedad regular, no consta por escrito el tr\u00e1mite de constituci\u00f3n de un tipo societario concreto: <i><span style=\"font-size: small;\">opera y existe de hecho, pero sin agotar el procedimiento legal de constituci\u00f3n.<\/span><\/i><\/span><\/span><\/p>\n<\/div>\n<div>\n<p><a title=\"\" href=\"http:\/\/yoaldo.org\/wp-admin\/post-new.php#_ftnref5\"><span style=\"text-decoration: underline;\"><span style=\"color: #0066cc;\">[5]<\/span><\/span><\/a><span style=\"font-family: Calibri;\"><span style=\"color: #000000;\">Sentencia No. 243, dictada en fecha 31 del mes de octubre del 2007, por la C\u00e1mara Civil de la Corte de Apelaci\u00f3n del Departamento Judicial de Santo Domingo.<\/span><\/span><\/p>\n<\/div>\n<div>\n<p><a title=\"\" href=\"http:\/\/yoaldo.org\/wp-admin\/post-new.php#_ftnref6\"><span style=\"text-decoration: underline;\"><span style=\"color: #0066cc;\">[6]<\/span><\/span><\/a><span style=\"font-family: Calibri;\"><span style=\"color: #000000;\">Esta sentencia, realmente fue m\u00e1s all\u00e1, estableciendo lo siguiente: <i><span style=\"font-size: small;\">\u201c(..) que del an\u00e1lisis de la sentencia recurrida se comprueba que la demanda fue introducida como una demanda en partici\u00f3n de bienes de la comunidad, cuando en realidad era producto de la separaci\u00f3n de los concubinos; que no obstante, el juez de primer grado, en su sentencia se desv\u00eda de las pretensiones expuestas en el acto introductivo de la demanda, y para justificar ordenar la partici\u00f3n de los bienes, asimila el matrimonio con las uniones libres o de hecho, tomando como fundamento la sentencia de fecha 17 de octubre del 2001, de la Suprema Corte de Justicia (\u2026) contrario al criterio del tribunal a-quo, no se puede igualar estas relaciones, a los fines de ordenar la partici\u00f3n de bienes, ya que la informalidad que conlleva una relaci\u00f3n de hecho o uni\u00f3n libre, hace imposible que se utilicen las reglas de procedimiento destinadas para las particiones por causa de divorcio (\u2026)\u201d<\/span><\/i>. <b><strong><span style=\"font-size: small;\">(Sentencia No. 243, del 31 de octubre del 2007. C\u00e0m. Civ. Corte de Apel., Dpto. Judicial de Sto. Dgo.).<\/span><\/strong><\/b><\/span><\/span><\/p>\n<\/div>\n<div>\n<p><a title=\"\" href=\"http:\/\/yoaldo.org\/wp-admin\/post-new.php#_ftnref7\"><span style=\"text-decoration: underline;\"><span style=\"color: #0066cc;\">[7]<\/span><\/span><\/a><span style=\"color: #000000; font-family: Calibri;\"> No debe perderse de vista que hoy no se discute que, aun en materia civil ordinaria, cuando el objeto juzgado se contrae a un <b><i><strong><span style=\"font-size: small;\">\u201checho jur\u00eddico\u201d<\/span><\/strong><\/i><\/b>, que no necesariamente deriva de la voluntad de las partes, existe libertad probatoria. El sistema r\u00edgido de la <i><span style=\"font-size: small;\">prueba tasada<\/span><\/i> es propia de los <b><i><strong><span style=\"font-size: small;\">\u201cactos jur\u00eddicos\u201d,<\/span><\/strong><\/i><\/b> que emanan directamente de la voluntad de las partes y, por tanto, se supone que cada una de ellas tiene constancia del negocio jur\u00eddico contratado al efecto. No obstante, la tendencia en nuestra jurisprudencia es hacia flexibilizar la prueba, aun en materia de <i><span style=\"font-size: small;\">actos jur\u00eddicos<\/span><\/i>, admitiendo comparecencia de partes en ocasi\u00f3n de una <i><span style=\"font-size: small;\">compra-venta<\/span><\/i>. As\u00ed decidi\u00f3 la SCJ mediante su sentencia No. 988, del 10 de septiembre del 2014.<\/span><\/p>\n<\/div>\n<div>\n<p><a title=\"\" href=\"http:\/\/yoaldo.org\/wp-admin\/post-new.php#_ftnref8\"><span style=\"text-decoration: underline;\"><span style=\"color: #0066cc;\">[8]<\/span><\/span><\/a><span style=\"font-family: Calibri;\"><span style=\"color: #000000;\">El principio general en nuestro derecho es que los fines de inadmisi\u00f3n constituyen medios de defensa de inter\u00e9s privado y, por tanto, no pueden ser suplidos de oficio por los tribunales, salvo la falta de inter\u00e9s y los asuntos que se vinculen al orden p\u00fablico. Jurisprudencialmente, dado que la <i><span style=\"font-size: small;\">\u201cfalta de objeto\u201d<\/span><\/i> no est\u00e1 prevista expresamente en el art. 44 de la Ley No. 834, se ha entrepretado que esta modalidad de inadmisibilidad tambi\u00e9n puede ser suplida de oficio. <\/span><\/span><\/p>\n<\/div>\n<div>\n<p><a title=\"\" href=\"http:\/\/yoaldo.org\/wp-admin\/post-new.php#_ftnref9\"><span style=\"text-decoration: underline;\"><span style=\"color: #0066cc;\">[9]<\/span><\/span><\/a><span style=\"font-family: Calibri;\"><span style=\"color: #000000;\">Sobre esta posici\u00f3n, la SCJ estableci\u00f3 lo siguiente: <span style=\"font-size: small;\"><i>\u201c(\u2026) es oportuno referirse a la incompatibilidad retenida por la alzada entre el derecho pretendido en la demanda en partici\u00f3n y la causa que la justific\u00f3 y entre esta \u00faltima y el procedimiento utilizado por la demandante, en base a la cual fue pronunciada, de oficio, la inadmisibilidad de la demanda, por entender que esa contrariedad configuraba una supuesta carencia de objeto de la demanda u de inter\u00e9s de la demandante (\u2026) que la inadmisibilidad declarada espont\u00e1neamente por la referida Corte adolece de sustentaci\u00f3n v\u00e1lida, toda vez que la circunstancia de que la causa o fundamento de la demanda resulta inconciliable con el objeto que constituye su pretensi\u00f3n no caracteriza la falta de inter\u00e9s del accionante, y, finalmente, dada la presunci\u00f3n irrefragable de la comunidad entre los concubinos, es innegable el inter\u00e9s de la recurrente, en calidad de ex conviviente, para demandar la partici\u00f3n de los bienes que conforman esa sociedad de hecho, siendo el derecho por ella pretendido congruente con la causa que lo sustenta y con el procedimiento utilizado\u201d. <\/i><b><strong>(Sentencia SCJ, 1ra. Sala, del 19 de marzo del 2014)<\/strong><\/b><\/span><\/span><\/span><\/p>\n<\/div>\n<\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Partici\u00f3n de bienes fomentados durante relaciones de hecho: Variaci\u00f3n jurisprudencial Por.: Yoaldo Hern\u00e1ndez Perera Gaceta Judicial, a\u00f1o 19, n\u00famero 343 \u00a0 RESUMEN\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 ________________________________________________________________________ La Suprema Corte de Justicia, mediante la sentencia No. 28, de fecha 14 de diciembre de 2011 &hellip; <a href=\"http:\/\/yoaldo.org\/?p=213\">Continue reading <span class=\"meta-nav\">&rarr;<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":[],"categories":[2],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"http:\/\/yoaldo.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/213"}],"collection":[{"href":"http:\/\/yoaldo.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"http:\/\/yoaldo.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/yoaldo.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/yoaldo.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=213"}],"version-history":[{"count":3,"href":"http:\/\/yoaldo.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/213\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":217,"href":"http:\/\/yoaldo.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/213\/revisions\/217"}],"wp:attachment":[{"href":"http:\/\/yoaldo.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=213"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"http:\/\/yoaldo.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=213"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"http:\/\/yoaldo.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=213"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}