{"id":1005,"date":"2025-07-10T15:22:48","date_gmt":"2025-07-10T19:22:48","guid":{"rendered":"https:\/\/yoaldo.org\/?p=1005"},"modified":"2025-07-10T15:24:15","modified_gmt":"2025-07-10T19:24:15","slug":"1005","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/yoaldo.org\/?p=1005","title":{"rendered":"Una mirada al Liberalismo Social: modelo para reconciliar capitalismo y justicia social"},"content":{"rendered":"\n<p><strong><em>Por.: Yoaldo Hern\u00e1ndez Perera<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong>Resumen<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>________________________________________________________________________________________________________________<\/p>\n\n\n\n<p>En un contexto global marcado por la desigualdad, la desconfianza en las instituciones y los l\u00edmites del mercado desregulado, el liberalismo social se presenta como una propuesta capaz de equilibrar libertad individual y justicia social. Este modelo defiende que es posible hacer compatible el capitalismo con la equidad, siempre que el Estado intervenga activamente para garantizar condiciones reales de oportunidad y dignidad para todos. A partir del pensamiento de John Rawls, Ronald Dworkin y Amartya Sen, esencialmente, se explora c\u00f3mo un sistema basado en el respeto a la libertad, pero consciente de las desigualdades estructurales, puede ofrecer un camino democr\u00e1tico, \u00e9tico y sostenible para enfrentar los retos del siglo XXI. Lejos de ser una postura moderada, el <em>liberalismo social<\/em> es una apuesta transformadora por una sociedad m\u00e1s justa sin renunciar al dinamismo econ\u00f3mico.<\/p>\n\n\n\n<p>________________________________________________________________________________________________________________<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Palabras claves<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Libertad, justicia social, Estado, igualdad de oportunidades, capitalismo, intervenci\u00f3n estatal, redistribuci\u00f3n, derechos sociales, equidad, liberalismo cl\u00e1sico, libertad positiva, bien com\u00fan, piso m\u00ednimo de dignidad, desigualdad estructural, ciudadan\u00eda activa.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Contenido<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong>I.- <\/strong>Introducci\u00f3n,<strong> II. <\/strong>Fundamentos del liberalismo social,<strong> 2.1 <\/strong>No debe confundirse con el <em>libertarismo<\/em> que promueve en Argentina Javier Milei,<strong> III. <\/strong>El capitalismo como sistema de generaci\u00f3n de riqueza,<strong> IV. <\/strong>Instituciones justas para un capitalismo equitativo,<strong> V. <\/strong>Justicia social: <em>m\u00e1s all\u00e1 de la redistribuci\u00f3n,<\/em><strong>VI. <\/strong>Retos actuales y vigencia del liberalismo social, <strong>VII. <\/strong>Conclusi\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>I.- Introducci\u00f3n<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>El nombre &#8220;liberalismo social&#8221; nace como una evoluci\u00f3n del liberalismo cl\u00e1sico, surgido en el siglo XVIII, al integrarse con preocupaciones propias del pensamiento social del siglo XIX y principios del XX. Su denominaci\u00f3n responde a un intento de reconciliar dos grandes valores: <em>&#8220;Liberalismo&#8221;,<\/em> que representa la defensa de las libertades individuales, el Estado de derecho y la econom\u00eda de mercado; <em>&#8220;social&#8221;,<\/em> que alude a la necesidad de justicia social, intervenci\u00f3n del Estado y protecci\u00f3n de los sectores vulnerables.<\/p>\n\n\n\n<p>Sobre el origen hist\u00f3rico y uso del t\u00e9rmino, interesa resaltar que en Inglaterra (finales del siglo XIX y principios del XX) se dio uno de los primeros usos del t\u00e9rmino <em>&#8220;social liberalism&#8221;<\/em>, y se atribuye a pensadores como Leonard Trelawny Hobhouse<a href=\"#_ftn1\" id=\"_ftnref1\">[1]<\/a> y Thomas Hill Green<a href=\"#_ftn2\" id=\"_ftnref2\">[2]<\/a>, quienes argumentaban que, en concreto, el Estado deb\u00eda intervenir para garantizar las condiciones materiales necesarias para que la libertad fuera real. Hobhouse, en su obra <em>Liberalism<\/em> (1911), sosten\u00eda que:&#8221;La libertad verdadera requiere no s\u00f3lo la ausencia de coacci\u00f3n, sino tambi\u00e9n las condiciones sociales adecuadas para su ejercicio&#8221;.<\/p>\n\n\n\n<p>En Alemania (siglo XX) surgi\u00f3 el concepto de <em>&#8220;sozialer Liberalismus&#8221;, <\/em>tambi\u00e9n traducido como <em>liberalismo social<\/em>, que influy\u00f3 partidos como el Partido Democr\u00e1tico Libre (FDP) en su vertiente m\u00e1s progresista. Por otro lado, en Am\u00e9rica Latina y Europa continental, en muchos pa\u00edses, el t\u00e9rmino <em>&#8220;liberalismo social&#8221;<\/em> se usa para diferenciarlo del <em>neoliberalismo,<\/em> reivindicando una tradici\u00f3n liberal que no es exclusivamente econ\u00f3mica, sino tambi\u00e9n profundamente democr\u00e1tica y social.<\/p>\n\n\n\n<p>En Estados Unidos, lo que en Europa y Am\u00e9rica Latina se denomina <em>&#8220;liberalismo social&#8221;<\/em><strong><em>,<\/em><\/strong> suele llamarse simplemente <em>&#8220;liberalism&#8221;.<\/em> Pero aqu\u00ed es clave notar una diferencia terminol\u00f3gica importante: en Estados Unidos, la palabra <em>&#8220;liberal&#8221;<\/em> se asocia culturalmente con la izquierda moderada, el Partido Dem\u00f3crata y pol\u00edticas p\u00fablicas que promueven la intervenci\u00f3n estatal, los derechos civiles, la igualdad de oportunidades, el sistema de salud p\u00fablica, etc. En cambio, en Europa, <em>&#8220;liberal&#8221;<\/em> se asocia m\u00e1s con el liberalismo cl\u00e1sico o econ\u00f3mico, es decir, menor intervenci\u00f3n del Estado, mercado libre y \u00e9nfasis en la propiedad privada.<\/p>\n\n\n\n<p>Las ideas del liberalismo social tienen una profunda influencia en EE. UU., aunque bajo otras etiquetas, por ejemplo: Franklin D. Roosevelt y su New Deal (d\u00e9cada de 1930) son expresiones claras de <em>liberalismo social:<\/em> intervenci\u00f3n estatal, regulaci\u00f3n de los mercados, derechos laborales, y protecci\u00f3n social. Aunque nunca se llam\u00f3 as\u00ed, su enfoque es muy af\u00edn. De su lado, John Rawls, con su obra <em>A Theory of Justice<\/em> (1971), es el mayor exponente te\u00f3rico del <em>liberalismo social<\/em> en EE. UU. Aunque no us\u00f3 esa etiqueta expl\u00edcitamente, su propuesta de justicia como equidad es la base filos\u00f3fica del <em>liberalismo social<\/em> moderno.<\/p>\n\n\n\n<p>El <em>liberalismo social<\/em> tambi\u00e9n se refleja en pol\u00edticas defendidas por l\u00edderes como Barack Obama: acceso universal a la salud (<em>Affordable Care Act<\/em>), ampliaci\u00f3n de derechos civiles, y apoyo a programas sociales.<\/p>\n\n\n\n<p>Surge la pregunta, \u00bfpor qu\u00e9 <em>\u201cliberalismo social\u201d<\/em> y no simplemente <em>\u201csocialdemocracia\u201d<\/em>? Pues hay que decir que, aunque ambos modelos pueden coincidir en algunos fines (como la equidad), el <em>liberalismo social<\/em> se distingue por su \u00e9nfasis m\u00e1s firme en las libertades individuales,el pluralismo y los l\u00edmites del Estado. No busca reemplazar el mercado, sino regularlo para hacerlo m\u00e1s justo.<\/p>\n\n\n\n<p>En pocas palabras, el nombre <em>liberalismo social<\/em> nace de la intenci\u00f3n de mantener la libertad como valor central, pero entendida en un sentido m\u00e1s profundo: una libertad que solo es aut\u00e9ntica si est\u00e1 acompa\u00f1ada de justicia y oportunidades reales para todos.<\/p>\n\n\n\n<p>En definitiva, en un mundo atravesado por profundas desigualdades econ\u00f3micas, tensiones pol\u00edticas y desaf\u00edos globales como el cambio clim\u00e1tico o la automatizaci\u00f3n laboral, resurgen con fuerza los debates sobre el papel del Estado, el mercado y la justicia social. Frente al neoliberalismo \u2014que privilegia la autorregulaci\u00f3n del mercado\u2014 y al estatismo excesivo \u2014que tiende a sofocar la iniciativa individual\u2014, el <em>liberalismo social<\/em> se erige como una v\u00eda intermedia. Se trata de un modelo pol\u00edtico y econ\u00f3mico que reconoce la capacidad del capitalismo para generar riqueza, pero que exige intervenir para garantizar que dicha riqueza no sea privilegio de unos pocos.<\/p>\n\n\n\n<p>Mediante este abordaje exploramos la posibilidad de que el <em>liberalismo social<\/em> constituya una propuesta te\u00f3rica y pr\u00e1ctica eficaz para hacer compatible el <em>capitalismo<\/em> con la <em>justicia social<\/em>, promoviendo la <em>libertad individual<\/em> sin renunciar a la <em>equidad<\/em>. A trav\u00e9s del pensamiento de autores como John Rawls, Ronald Dworkin y Amartya Sen, esencialmente, se analizar\u00e1 c\u00f3mo el Estado puede actuar como garante de condiciones equitativas sin anular el dinamismo del mercado.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>II. Fundamentos del liberalismo social<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>El liberalismo social nace como una evoluci\u00f3n del liberalismo cl\u00e1sico. Mientras este \u00faltimo pone el \u00e9nfasis en la libertad negativa \u2014la no interferencia del Estado en la vida del individuo\u2014, el liberalismo social incorpora la noci\u00f3n de libertad positiva: la capacidad real de ejercer los derechos y participar en la vida social y econ\u00f3mica.<\/p>\n\n\n\n<p>Para los liberales sociales, la libertad no puede reducirse a la ausencia de coacci\u00f3n, sino que requiere condiciones materiales m\u00ednimas que permitan a todos los individuos desarrollar sus proyectos de vida. En palabras de Amartya Sen: \u201cLa pobreza no debe ser vista s\u00f3lo como una privaci\u00f3n de ingresos, sino como una privaci\u00f3n de capacidades\u201d<br>(<em>Desarrollo y libertad<\/em>, 1999).<\/p>\n\n\n\n<p>El liberalismo social, por tanto, justifica la intervenci\u00f3n del Estado no como una amenaza a la libertad, sino como su garant\u00eda efectiva, en la medida en que crea condiciones que permiten ejercerla.<\/p>\n\n\n\n<p>En suma, el libertarismo de Milei sostiene que la libertad individual se maximiza con la m\u00ednima intervenci\u00f3n estatal posible, confiando en que el libre mercado y las decisiones privadas resolver\u00e1n los problemas sociales; sin embargo, esta postura suele ignorar las desigualdades estructurales que limitan el acceso real a oportunidades, dejando a muchos sectores vulnerables sin protecci\u00f3n ni acceso a bienes esenciales como la educaci\u00f3n, la salud o la vivienda.<\/p>\n\n\n\n<p>Distinto al liberalismo social, que \u2014en s\u00edntesis\u2014 promueve una libertad efectiva mediante la intervenci\u00f3n responsable del Estado para corregir desigualdades estructurales, garantizando el acceso universal a derechos b\u00e1sicos como la educaci\u00f3n, la salud y la protecci\u00f3n social, con el fin de construir una justicia social que permita la igualdad real de oportunidades para todos.<\/p>\n\n\n\n<p>En palabras llanas, mientras el <em>libertarismo<\/em> apuesta a que la libertad se logra con la m\u00ednima intervenci\u00f3n del Estado y que el mercado resuelve por s\u00ed solo las necesidades, el <em>liberalismo social<\/em> sostiene que para que la libertad sea real, el Estado debe intervenir para garantizar derechos b\u00e1sicos y corregir desigualdades. La distinci\u00f3n esencial radica en que el libertarismo prioriza la libertad negativa (ausencia de coerci\u00f3n), mientras que el liberalismo social prioriza la libertad positiva (capacidad real de decidir y actuar).<\/p>\n\n\n\n<p>Supongamos que hablamos del caso de un ni\u00f1o nacido en una familia pobre en un barrio marginal, sin recursos, con servicios p\u00fablicos deficientes y sin acceso a una educaci\u00f3n privada de calidad. En la cosmovisi\u00f3n <em>libertaria<\/em> (como la de Javier Milei, por ejemplo), el Estado no debe intervenir: cada individuo es responsable de su propio destino. Eliminar\u00eda la educaci\u00f3n p\u00fablica y los subsidios: el ni\u00f1o (o su familia) debe pagar por su educaci\u00f3n, si la quiere. Cree que ofrecer servicios estatales viola la libertad individual, ya que implica que alguien m\u00e1s paga impuestos para cubrirlos. El mercado privado debe ofrecer opciones educativas; quien no pueda pagarlas, no las recibe. Punto.<\/p>\n\n\n\n<p>Resultado en la pr\u00e1ctica, a la luz del <em>libertarismo<\/em>: el ni\u00f1o, al no tener recursos, no accede a educaci\u00f3n. Crece con menos oportunidades y queda atrapado en un ciclo de pobreza estructural, sin posibilidades reales de competir con quienes s\u00ed pudieron pagar su formaci\u00f3n. Para el <em>libertarismo<\/em>, eso no es injusticia: es simplemente libertad en acci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>Por otro lado, conforme a la visi\u00f3n del <em>liberalismo social<\/em>, la libertad solo es real si existen condiciones materiales m\u00ednimas para ejercerla. El Estado debe garantizar educaci\u00f3n p\u00fablica de calidad, ya que sin ella no hay igualdad de oportunidades. No basta con dejar a todos <em>\u201cen libertad de elegir\u201d<\/em>, porque no todos tienen los mismos puntos de partida. El gasto en educaci\u00f3n es visto como una inversi\u00f3n en justicia social y en el desarrollo individual.<\/p>\n\n\n\n<p>Como resultado en la pr\u00e1ctica del modelo del <em>liberalismo social<\/em>,el ni\u00f1o accede a una escuela p\u00fablica gratuita y de calidad. Con el tiempo, tiene la posibilidad de ir a la universidad y competir en igualdad de condiciones con otros j\u00f3venes. Su libertad no solo fue respetada, sino hecha posible por la acci\u00f3n del Estado.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>III. El capitalismo como sistema de generaci\u00f3n de riqueza<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>El capitalismo ha demostrado ser extraordinariamente eficaz para generar innovaci\u00f3n, crecimiento econ\u00f3mico y prosperidad general. Sin embargo, como reconocen los propios liberales sociales, el mercado no es un mecanismo neutral: tiende a generar desigualdades, consolidar privilegios heredados y excluir a sectores vulnerables.<\/p>\n\n\n\n<p>El desaf\u00edo, entonces, no es suprimir el capitalismo, sino reformarlo para hacerlo m\u00e1s justo. Como se\u00f1ala John Rawls en <em>Teor\u00eda de la justicia<\/em> (1971), la desigualdad econ\u00f3mica solo es aceptable si: \u201c&#8230;est\u00e1 sujeta a dos principios: el <em>principio de libertad<\/em> igual para todos y el <em>principio de diferencia<\/em>, que permite desigualdades s\u00f3lo si benefician a los menos favorecidos\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>Este marco permite mantener la econom\u00eda de mercado, pero bajo criterios morales de justicia, evitando que el \u00e9xito econ\u00f3mico dependa exclusivamente del azar social o la loter\u00eda del nacimiento.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>IV. Instituciones justas para un capitalismo equitativo<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>El <em>liberalismo social<\/em> apuesta por un conjunto de instituciones p\u00fablicas robustas que mitiguen los efectos adversos del mercado sin interferir en su dinamismo. Esto incluye: educaci\u00f3n p\u00fablica universal de calidad, salud accesible para todos, seguridad social, regulaci\u00f3n laboral y pol\u00edticas fiscales progresivas<\/p>\n\n\n\n<p>Ronald Dworkin, en su obra <em>La justicia con toga<\/em> (2006), introduce la idea de \u201cigual respeto y consideraci\u00f3n\u201d como principio b\u00e1sico de toda pol\u00edtica p\u00fablica leg\u00edtima. Seg\u00fan Dworkin, las desigualdades no deben reflejar ventajas arbitrarias, sino diferencias basadas en elecciones personales y esfuerzo. El Estado debe, por tanto, crear un sistema en el que: \u201c&#8230;las personas tengan iguales oportunidades para convertir sus recursos en vidas valiosas\u201d. El <em>liberalismo social<\/em> no propone el igualitarismo r\u00edgido, sino la equidad como base para la libertad real.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>V. Justicia social: <em>m\u00e1s all\u00e1 de la redistribuci\u00f3n<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Una cr\u00edtica frecuente al <em>liberalismo social<\/em> es que se limita a redistribuir riqueza sin cambiar las estructuras que la producen. Aqu\u00ed, el aporte de Amartya Sen resulta esencial. Su enfoque en las \u201ccapacidades\u201d introduce una dimensi\u00f3n m\u00e1s profunda: no basta con redistribuir ingresos, es necesario empoderar a las personas.<\/p>\n\n\n\n<p>Esto implica pol\u00edticas que mejoren la calidad de vida, promuevan la participaci\u00f3n pol\u00edtica, protejan derechos y reduzcan barreras estructurales como el racismo, el sexismo o el clasismo. Para Sen: \u201cEl desarrollo debe entenderse como la expansi\u00f3n de las libertades reales que disfrutan los individuos\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>El liberalismo social, cuando incorpora este enfoque, deja de ser solo una correcci\u00f3n del capitalismo y se convierte en una propuesta \u00e9tica de convivencia democr\u00e1tica y digna.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>VI. Retos actuales y vigencia del liberalismo social<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>En la actualidad, el liberalismo social enfrenta desaf\u00edos complejos: la crisis ecol\u00f3gica, la concentraci\u00f3n del poder corporativo, el avance de tecnolog\u00edas disruptivas y el debilitamiento de la cohesi\u00f3n social. Frente a estos problemas, ni el mercado desregulado ni el estatismo autoritario ofrecen respuestas satisfactorias.<\/p>\n\n\n\n<p>El liberalismo social, por el contrario, propone un camino de reformas inteligentes, guiadas por principios de justicia y sustentabilidad. Esto incluye:<\/p>\n\n\n\n<ul>\n<li>Inversi\u00f3n en energ\u00edas limpias y transici\u00f3n justa<\/li>\n\n\n\n<li>Nueva fiscalidad sobre las grandes fortunas y la econom\u00eda digital<\/li>\n\n\n\n<li>Garant\u00eda de renta b\u00e1sica o piso de protecci\u00f3n social<\/li>\n\n\n\n<li>Renovaci\u00f3n de los mecanismos de representaci\u00f3n pol\u00edtica<\/li>\n\n\n\n<li>Promoci\u00f3n activa de la igualdad de g\u00e9nero y la diversidad<\/li>\n<\/ul>\n\n\n\n<p>Lejos de ser un compromiso tibio, el liberalismo social debe asumirse como una tarea radicalmente democr\u00e1tica, que combine progreso econ\u00f3mico con equidad y derechos humanos.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>VII.- Conclusi\u00f3n<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>El <em>liberalismo social<\/em> representa una de las apuestas m\u00e1s s\u00f3lidas y coherentes del pensamiento contempor\u00e1neo para hacer viable una sociedad libre, justa y pr\u00f3spera. Reconoce los m\u00e9ritos del capitalismo como motor de riqueza, pero tambi\u00e9n sus l\u00edmites \u00e9ticos y sociales. A trav\u00e9s de pol\u00edticas p\u00fablicas que garanticen condiciones equitativas y libertades efectivas, el <em>liberalismo social<\/em> ofrece una ruta para reconciliar eficiencia econ\u00f3mica y justicia social.<\/p>\n\n\n\n<p>En tiempos de polarizaci\u00f3n y desencanto, su defensa de un Estado fuerte pero no invasivo, de una econom\u00eda libre pero regulada, y de una ciudadan\u00eda empoderada pero solidaria, lo convierten en una propuesta profundamente moderna y necesaria.<\/p>\n\n\n\n<p>Dir\u00eda un poeta que, para la condici\u00f3n humana, en el \u00e1mbito social, el liberalismo social no ser\u00eda otra cosa que la b\u00fasqueda de una libertad con rostro humano: una forma de vivir en la que cada persona pueda alzarse con dignidad, no solo libre de cadenas, sino tambi\u00e9n provista de alas.<\/p>\n\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator has-alpha-channel-opacity\"\/>\n\n\n\n<p><a id=\"_ftn1\" href=\"#_ftnref1\">[1]<\/a> Leonard Trelawny Hobhouse (1864\u20131929) fue un soci\u00f3logo, fil\u00f3sofo pol\u00edtico y economista brit\u00e1nico, ampliamente reconocido como uno de los principales te\u00f3ricos del <em>liberali<\/em><strong><em>s<\/em><\/strong><em>mo social<\/em> en el mundo anglosaj\u00f3n. Su pensamiento ayud\u00f3 a transformar el liberalismo cl\u00e1sico del siglo XIX \u2014centrado en la no intervenci\u00f3n del Estado\u2014 hacia una forma m\u00e1s moderna que reconoc\u00eda la necesidad de garantizar igualdad de oportunidades, justicia social y derechos colectivos.<\/p>\n\n\n\n<p><a id=\"_ftn2\" href=\"#_ftnref2\">[2]<\/a> Thomas Hill Green (1836\u20131882) fue un fil\u00f3sofo, te\u00f3logo y pol\u00edtico brit\u00e1nico, considerado uno de los fundadores del <em>liberalismo social<\/em> moderno y una figura central del llamado &#8220;nuevo liberalismo&#8221; en el Reino Unido. Su pensamiento reformul\u00f3 el liberalismo cl\u00e1sico, alej\u00e1ndolo del individualismo absoluto para acercarlo a una concepci\u00f3n m\u00e1s comunitaria, \u00e9tica y comprometida con la justicia social.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por.: Yoaldo Hern\u00e1ndez Perera Resumen ________________________________________________________________________________________________________________ En un contexto global marcado por la desigualdad, la desconfianza en las instituciones y los l\u00edmites del mercado desregulado, el liberalismo social se presenta como una propuesta capaz de equilibrar libertad individual y justicia &hellip; <a href=\"https:\/\/yoaldo.org\/?p=1005\">Continue reading <span class=\"meta-nav\">&rarr;<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":[],"categories":[2],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/yoaldo.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/1005"}],"collection":[{"href":"https:\/\/yoaldo.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/yoaldo.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/yoaldo.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/yoaldo.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=1005"}],"version-history":[{"count":4,"href":"https:\/\/yoaldo.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/1005\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":1009,"href":"https:\/\/yoaldo.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/1005\/revisions\/1009"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/yoaldo.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=1005"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/yoaldo.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=1005"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/yoaldo.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=1005"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}