{"id":423,"date":"2017-07-18T19:08:02","date_gmt":"2017-07-18T19:08:02","guid":{"rendered":"http:\/\/yoaldo.org\/?p=423"},"modified":"2017-07-18T19:19:57","modified_gmt":"2017-07-18T19:19:57","slug":"precision-juridica","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/yoaldo.org\/?p=423","title":{"rendered":"(Precisi\u00f3n jur\u00eddica)"},"content":{"rendered":"<p><strong>Sobre las prescripciones cortas, de 5 y de 10 a\u00f1os, para prescribir adquisitivamente inmuebles no registrados.\u00a0<\/strong>Se ha pensado, de manera muy generalizada, que en el sistema jur\u00eddico dominicano para prescribir adquisitivamente (por usucapi\u00f3n) la titularidad de un inmueble no registrado, necesariamente debe poseerse durante 20 a\u00f1os la porci\u00f3n de terreno en cuesti\u00f3n. Sin embargo, aclaran la jurisprudencia y la doctrina m\u00e1s depurada, que \u2013por aplicaci\u00f3n del art\u00edculo 2265 del CC- cuando existe un <i>\u201cjusto t\u00edtulo\u201d<\/i>, cuentan con aplicabilidad las prescripciones de 5 y de 10 a\u00f1os para poder adquirir mediante prescripci\u00f3n adquisitiva, seg\u00fan el verdadero propietario viva en el distrito judicial en cuya jurisdicci\u00f3n radica el inmueble, o si est\u00e1 domiciliado fuera de dicho distrito, respectivamente.<\/p>\n<p>En efecto, cuando el adquiriente no cuenta con un <i>\u201cjusto t\u00edtulo\u201d, <\/i>esto es<i>,<\/i>\u00a0sin pieza alguna que acredite su adquisici\u00f3n, necesariamente deber\u00e1 poseer por 20 a\u00f1os para poder luego reclamar la propiedad y agenciar el <i>saneamiento<\/i> de rigor para obtener su Certificado de T\u00edtulo formal, con la garant\u00eda del Estado<a title=\"\" href=\"#_ftn1\">[1]<\/a>. En cambio, si dicho adquiriente puede justificar de d\u00f3nde ha adquirido (contrato de venta, permuta, etc.), pudiera prescribir conforme a la regla descrita precedentemente, de los 5 y de los 10 a\u00f1os, aunque no conste que su vendedor haya estado poseyendo por 20 a\u00f1os, siempre que el comprador haya obrado de buena fe. Es decir, que lo determinante ser\u00eda la existencia o no de un <i>\u201cjusto t\u00edtulo\u201d<\/i> para, a partir de ello, concluir si el lapso prescriptivo ha de ser el m\u00e1s largo, de 20 a\u00f1os, o alguno de los m\u00e1s cortos previamente mencionados. Y obviamente, como se ha dicho, la <i>buena fe<a title=\"\" href=\"#_ftn2\"><b>[2]<\/b><\/a><\/i> del comprador ha de estar presente.<\/p>\n<p>En otro orden, si quien vende ya ha cumplido con los consabidos 20 a\u00f1os, el nuevo adquiriente pudiera valerse de tal prescripci\u00f3n adquisitiva e invocarla en su provecho, en virtud del art\u00edculo 2235 del C\u00f3digo Civil, conforme al cual para completar la prescripci\u00f3n, se puede agregar a la propia posesi\u00f3n la de su causante, por cualquier concepto que se le haya sucedido, ya sea a t\u00edtulo universal o particular, a t\u00edtulo lucrativo u oneroso. En esos mismos t\u00e9rminos se ha pronunciado la Suprema Corte de Justicia<a title=\"\" href=\"#_ftn3\">[3]<\/a>.<\/p>\n<p>Para el insigne jurista Manuel Ram\u00f3n Ruiz Tejada, cuya obra titulada <i>\u201cEstudio sobre la Propiedad Inmobiliaria en la Rep\u00fablica Dominicana\u201d<a title=\"\" href=\"#_ftn4\"><b>[4]<\/b><\/a><\/i> es un referente obligado cuando se vaya a abordar la tem\u00e1tica del <i>Derecho de Propiedad<\/i> en nuestro pa\u00eds, por <i>\u201cjusto t\u00edtulo\u201d<\/i> debe entenderse aquel t\u00edtulo h\u00e1bil para transferir la propiedad. Debe pues indagarse la causa, el hecho jur\u00eddico, conforme al cual se ha adquirido: venta, cambio, daci\u00f3n en pago, permuta, legado, donaci\u00f3n, etc. Y sigue sosteniendo el referido autor, que la buena fe, a su vez, consiste en la creencia plena que uno tiene del derecho de quien se lo ha transmitido. Basta tenerla en el momento de la adquisici\u00f3n. El hecho de que uno se haya enterado, despu\u00e9s de haber comprado, que el vendedor no era due\u00f1o, no descarta la buena fe, pues \u00e9sta exist\u00eda cuando se hizo la adquisici\u00f3n<a title=\"\" href=\"#_ftn5\">[5]<\/a>.<\/p>\n<p>La Sala de Tierras de la Suprema Corte de Justicia ha dado se\u00f1ales de que comulga con la aplicabilidad del sistema corto de prescripci\u00f3n adquisitiva objeto de estudio. En efecto, al momento de juzgar lo siguiente: <i>\u201cEl art\u00edculo 2265 del C\u00f3digo Civil no se aplica en materia de terrenos registrados\u201d<a title=\"\" href=\"#_ftn6\"><b>[6]<\/b><\/a><\/i>, por argumento a contrario, ha de concluirse que respecto de los inmuebles no registrados s\u00ed aplica tal articulado (Art. 2265 CC). Tambi\u00e9n deja entrever la admisi\u00f3n de esta prescripci\u00f3n, en el contexto abordado, el siguiente precedente: <i>\u201cNo puede considerarse v\u00e1lida la prescripci\u00f3n adquisitiva sobre bienes constituidos como bien de familia, por no cumplirse con la condici\u00f3n de justo t\u00edtulo exigida por el art\u00edculo 2265 del C\u00f3digo Civil\u201d<\/i><a title=\"\" href=\"#_ftn7\">[7]<\/a>.<\/p>\n<p>La doctrina inmobiliarista local, dando cabida al sistema prescriptivo del referido art\u00edculo 2265, ha sostenido sobre la <i>posesi\u00f3n<\/i> lo siguiente: <i>\u201c(\u2026) la misma tiene que cumplir con el plazo establecido por el derecho com\u00fan, seg\u00fan el caso de que se trate. Esto es, el plazo de cinco, diez o veinte a\u00f1os, ya sea que se desee adquirir por prescripci\u00f3n conocida como usucapi\u00f3n quinquenal, decenal o veintenal (\u2026)\u201d<a title=\"\" href=\"#_ftn8\"><b>[8]<\/b><\/a><\/i>.<\/p>\n<p>En definitiva, dado que el marco normativo de la JI (Art. 21 de la L. 108-05, Art. 120 RGT, etc.), \u00a0remite al derecho com\u00fan para el tema de la prescripci\u00f3n, y en vista de que la doctrina y la jurisprudencia apuntan hacia la aplicabilidad de los sistemas cortos instituidos en el art\u00edculo 2265 del C\u00f3digo Civil, ha de concluirse que \u2013definitivamente- el lapso para prescribir adquisitivamente un inmueble no registrado deber\u00e1 analizarse seg\u00fan las circunstancias comentadas a lo largo del presente escrito.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<div><br clear=\"all\" \/><\/p>\n<hr align=\"left\" size=\"1\" width=\"33%\" \/>\n<div>\n<p><a title=\"\" href=\"#_ftnref1\">[1]<\/a> Sobre los 20 a\u00f1os para prescribir adquisitivamente, ha sido juzgado lo siguiente: <i>\u201cEl poseedor \u00fatil y por m\u00e1s de veinte a\u00f1os de un inmueble adquiere la propiedad por prescripci\u00f3n\u201d.<\/i> <b>(Sentencia SCJ, 3ra. C\u00e1m., n\u00fam. 15, del 20 de julio del 2005, B.J. n\u00fam. 1136). <\/b><\/p>\n<\/div>\n<div>\n<p><a title=\"\" href=\"#_ftnref2\">[2]<\/a> El principio general prescribe que la <i>buena fe<\/i> se presume, en tanto que la <i>mala fe<\/i> debe probarse. As\u00ed, en caso de alegarse que un comprador, por ejemplo, se ha confabulado con un vendedor que tiene <i>\u201cun d\u00eda\u201d<\/i> en un inmueble sin registrar y, adrede, suscribe un contrato de venta con el comprador (previa coordinaci\u00f3n) para luego beneficiarse, ileg\u00edtimamente, de una prescripci\u00f3n corta, tal contubernio necesariamente deber\u00eda probarse.<\/p>\n<\/div>\n<div>\n<p><a title=\"\" href=\"#_ftnref3\">[3]<\/a> <i>\u201cLas personas que han adquirido sus derechos de otras personas cuya posesi\u00f3n ha cumplido los requisitos para la prescripci\u00f3n pueden invocar la prescripci\u00f3n a su favor\u201d<\/i>. <b>(Sentencia SCJ, 3ra. C\u00e1m., n\u00fam. 1, del 6 de abril del 2005, B.J. n\u00fam. 1133). <\/b><\/p>\n<\/div>\n<div>\n<p><a title=\"\" href=\"#_ftnref4\">[4]<\/a> Es sabido que muchos aspectos de esta obra han quedado derogados con el paso del tiempo (hoy d\u00eda es un cl\u00e1sico), pero el n\u00facleo duro de la sustancia jur\u00eddica del <i>Derecho de Propiedad<\/i>, vale aclarar, sigue estando en este material. En el tema concreto abordado, por ejemplo, este autor sostiene que la hoy abrogada Ley n\u00fam. 1542 dejaba intacto el sistema prescriptivo instituido en el C\u00f3digo Civil. Y ocurre que, <i>mutatis mutandis<\/i>, la Ley n\u00fam. 108-05 ha dejado vigente \u2013por igual- el consabido sistema de derecho com\u00fan. Por tanto, los razonamientos transcritos al efecto a\u00fan cuentan con utilidad pr\u00e1ctica, sin dudas.<\/p>\n<\/div>\n<div>\n<p><a title=\"\" href=\"#_ftnref5\">[5]<\/a> Cfr <b>RUIZ TEJADA<\/b>, Manuel Ram\u00f3n. <i>\u201cEstudio sobre la Propiedad Inmobiliaria en la Rep\u00fablica Dominicana\u201d<\/i>, p. 260.<\/p>\n<\/div>\n<div>\n<p><a title=\"\" href=\"#_ftnref6\">[6]<\/a> Sentencia SCJ, 3ra. Sala, n\u00fam. 24, del 9 de noviembre del 2012, B.J. n\u00fam. 1224.<\/p>\n<\/div>\n<div>\n<p><a title=\"\" href=\"#_ftnref7\">[7]<\/a> Sentencia SCJ, 3ra. Sala, n\u00fam. 18, del 10 de abril del 2013, B.J. n\u00fam. 1229.<\/p>\n<\/div>\n<div>\n<p><a title=\"\" href=\"#_ftnref8\">[8]<\/a> <b>CIPRI\u00c1N<\/b>, Rafael. <i>\u201cTratado de Derecho Inmobiliario\u201d<\/i>, 4ta. edici\u00f3n, p. 323.<\/p>\n<\/div>\n<\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Sobre las prescripciones cortas, de 5 y de 10 a\u00f1os, para prescribir adquisitivamente inmuebles no registrados.\u00a0Se ha pensado, de manera muy generalizada, que en el sistema jur\u00eddico dominicano para prescribir adquisitivamente (por usucapi\u00f3n) la titularidad de un inmueble no registrado, &hellip; <a href=\"https:\/\/yoaldo.org\/?p=423\">Continue reading <span class=\"meta-nav\">&rarr;<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":[],"categories":[1],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/yoaldo.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/423"}],"collection":[{"href":"https:\/\/yoaldo.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/yoaldo.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/yoaldo.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/yoaldo.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=423"}],"version-history":[{"count":4,"href":"https:\/\/yoaldo.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/423\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":427,"href":"https:\/\/yoaldo.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/423\/revisions\/427"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/yoaldo.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=423"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/yoaldo.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=423"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/yoaldo.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=423"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}