{"id":664,"date":"2018-10-25T16:43:37","date_gmt":"2018-10-25T20:43:37","guid":{"rendered":"http:\/\/yoaldo.org\/?p=664"},"modified":"2018-10-25T16:43:37","modified_gmt":"2018-10-25T20:43:37","slug":"precisiones-juridicas-92","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/yoaldo.org\/?p=664","title":{"rendered":"(Precisiones jur\u00eddicas)"},"content":{"rendered":"<div>\n<p><b><b>Sobre el\u00a0<i>\u201cderecho de reglas\u201d<\/i>\u00a0y el\u00a0<i>\u201cderecho de principios\u201d<\/i>, en el marco de la unidad de criterios y de la seguridad jur\u00eddica<\/b>.\u00a0<\/b>En la actualidad, m\u00e1s all\u00e1 de las normas legislativas (reglas), los casos han de resolverse bajo el prisma de las normas constitucionales sobre derechos y sobre la justicia (principios)<a title=\"\" href=\"x-apple-msg-load-wk2:3#_ftn1\">[1]<\/a>.<b>\u00a0<\/b>Las\u00a0<i>\u201creglas\u201d<\/i>, en rigor jur\u00eddico, son mandatos definitivos. Se cumplen o no se cumplen:\u00a0<i>negro o blanco, s\u00ed o no, yin yang<\/i>; en tanto que los\u00a0<i>\u201cprincipios\u201d<\/i>, como\u00a0<i>mandatos de optimizaci\u00f3n<\/i>, pueden ser cumplidos en diferentes grados:\u00a0<i>supone interpretar, m\u00e1s all\u00e1 de la letra (pura y dura) del ordenamiento positivo<a title=\"\" href=\"x-apple-msg-load-wk2:3#_ftn2\"><b>[2]<\/b><\/a>.<\/i>\u00a0Ni el legislador, ni el Constituyente pueden preverlo absolutamente todo; justamente, muchas soluciones jur\u00eddicas derivan de la aplicaci\u00f3n de principios a la casu\u00edstica dilucidada<a title=\"\" href=\"x-apple-msg-load-wk2:3#_ftn3\">[3]<\/a>.<\/p>\n<p>Este cambio de paradigma (del\u00a0<i>derecho de reglas<\/i>\u00a0al\u00a0<i>derecho de principios<\/i>) ha generado cr\u00edticas basadas en el temor de ver menoscaba la\u00a0<i>\u201cseguridad jur\u00eddica\u201d<\/i>, en el entendido que cada tribunal podr\u00eda\u00a0<i>\u201ctener su propio librito\u201d (interpretando principios en un sentido o en otro)<\/i>, dando con ello al traste con la\u00a0<i>unidad de criterios<\/i>\u00a0que debe primar en todo Estado de derecho.<\/p>\n<p>Lo cierto es que, si bien \u2013innegablemente- en el siglo XXI el derecho es de\u00a0<i>principios<\/i>, m\u00e1s que de\u00a0<i>reglas<\/i>, no debe el int\u00e9rprete de la norma (juzgador o litigante), primero, perder de vista que coexisten\u00a0<i>reglas<\/i>\u00a0y\u00a0<i>principios\u00a0<\/i>(no se trata de que \u00fanicamente hayan principios)<a title=\"\" href=\"x-apple-msg-load-wk2:3#_ftn4\">[4]<\/a>\u00a0y, segundo, que no hay por qu\u00e9 apartarse de las\u00a0<i>reglas<\/i>\u00a0previstas en la norma, si \u00e9stas no se enmarcan, tal como aclara Dworkin, en su famosa discusi\u00f3n<i>jur\u00eddico-filos\u00f3fica<\/i>\u00a0sostenida con Hart<a title=\"\" href=\"x-apple-msg-load-wk2:3#_ftn5\">[5]<\/a>, en la noci\u00f3n de\u00a0<i>\u201ccasos dif\u00edciles\u201d<a title=\"\" href=\"x-apple-msg-load-wk2:3#_ftn6\"><b>[6]<\/b><\/a><\/i>.<\/p>\n<p>En efecto, hay casu\u00edsticas que, sencillamente, no pudieran resolverse conforme al tradicional silogismo aristot\u00e9lico:\u00a0<i>premisa mayor, premisa menor y conclusi\u00f3n<a title=\"\" href=\"x-apple-msg-load-wk2:3#_ftn7\"><b>[7]<\/b><\/a><\/i>. Hay verdaderos\u00a0<i>\u201ccasos dif\u00edciles\u201d<\/i>\u00a0que, por ejemplo, presentan tensi\u00f3n entre dos o m\u00e1s derechos fundamentales:\u00a0<i>libertad de expresi\u00f3n versus debido proceso de ley<\/i>. C\u00f3mo resolver un proceso de tal naturaleza en base a reglas y a pensamientos silog\u00edsticos? Sin dudas, habr\u00eda que, necesariamente, ejercer un\u00a0<i>\u201cjuicio de ponderaci\u00f3n\u201d<a title=\"\" href=\"x-apple-msg-load-wk2:3#_ftn8\"><b>[8]<\/b><\/a><\/i>:\u00a0<i>pesar los principios envueltos y motivar eficazmente acerca del porqu\u00e9 en ese caso concreto se privilegi\u00f3 uno sobre otro<\/i>. Lo que legitima la decisi\u00f3n es la motivaci\u00f3n. En un\u00a0<i>juicio de ponderaci\u00f3n<\/i>\u00a0no puede faltar una sustanciosa motivaci\u00f3n.<\/p>\n<p>En vista de lo anteriormente expuesto, concluimos que cuenta con m\u00e9ritos el temor de ver afectada la\u00a0<i>seguridad jur\u00eddica<\/i>\u00a0por, m\u00e1s que un uso, un abuso de los\u00a0<i>principios<\/i>. Como se ha dicho al inicio de este breve escrito, es cierto que los principios permiten resolver situaciones no previstas expresamente en el derecho positivo, pero cuando lo ventilado sea algo que no amerite mayores elaboraciones\u00a0<i>jur\u00eddico-filos\u00f3ficas<\/i>(un cobrito de pesos, una elemental ejecuci\u00f3n contractual, etc.) las reglas previstas, por seguridad jur\u00eddica, son las que han de aplicarse. Los principios deben ser herramientas para resolver asuntos complejos, no excusas para apartarse de la norma antojadizamente.<\/p>\n<p>En definitiva, estamos inmersos en la actualidad, a nivel mundial, en un\u00a0<i>derecho de principios<\/i>, cierto. Pero ha de tenerse presente que en el\u00a0<i>derecho<\/i>\u00a0coexisten las<i>reglas<\/i>\u00a0y los\u00a0<i>principios<\/i>, y estos \u00faltimos solamente deben servir de herramientas para concebir la soluci\u00f3n de los casos, al margen de lo que est\u00e9 expresamente previsto en la ley (o de lo que, sencillamente, no est\u00e9), en<i>\u201ccasos dif\u00edciles\u201d<\/i>, cuya soluci\u00f3n no sea posible concebir en funci\u00f3n de lo que est\u00e9<i>positivizado<\/i>\u00a0en el ordenamiento.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<\/div>\n<div><br clear=\"all\" \/><\/p>\n<hr align=\"left\" size=\"1\" width=\"33%\" \/>\n<div>\n<p><a title=\"\" href=\"x-apple-msg-load-wk2:3#_ftnref1\">[1]<\/a>\u00a0<i>\u201cSi el derecho actual est\u00e1 compuesto de reglas y principios, cabe observar que las normas legislativas son prevalentemente reglas, mientras que las normas constitucionales sobre derechos y sobre la justicia son prevalentemente principios (y aqu\u00ed interesan en la medida en que son principios). Por ello, distinguir los principios de las reglas significa, a grandes rasgos, distinguir la Constituci\u00f3n de la ley\u201d.<\/i>\u00a0(<b>ZAGREBELSKY<\/b>, Gustavo.\u00a0<i>\u201cEl derecho d\u00factil\u201d<\/i>, p.p. 109-110.)<\/p>\n<\/div>\n<div>\n<p><a title=\"\" href=\"x-apple-msg-load-wk2:3#_ftnref2\">[2]<\/a>\u00a0<i>\u201cLas reglas son normas que ordenan algo definitivamente. Son mandatos definitivos. En su mayor\u00eda, ordenan algo para el caso de que se satisfagan determinadas condiciones. Por ello, son normas condicionadas. Sin embargo, las reglas pueden revestir tambi\u00e9n una forma categ\u00f3rica. Un ejemplo de ello ser\u00eda la prohibici\u00f3n absoluta de tortura. Lo decisivo es, entonces, que si una regla tiene validez y es aplicable, es un mandato definitivo y debe hacerse exactamente lo que ella exige. Si esto se hace, entonces la regla se cumple; si no se hace, la regla se incumple. Como consecuencia, las reglas son normas que siempre pueden cumplirse o incumplirse. Por el contrario, los principios son normas que ordenan que algo sea realizado en la mayor medida posible, de acuerdo a las posibilidades f\u00e1cticas y jur\u00eddicas. Por ello, los principios son mandatos de optimizaci\u00f3n. Como tales, se caracterizan porque pueden ser cumplidos en diferentes grados y porque la medida de cumplimiento ordenada depende no s\u00f3lo de las posibilidades f\u00e1cticas, sino tambi\u00e9n de las posibilidades jur\u00eddicas. Las posibilidades jur\u00eddicas se determinan mediante reglas y, sobre todo, mediante principios que juegan en sentido contrario\u201d.<\/i>\u00a0(<b>ALEXY<\/b>, Robert.\u00a0<i>\u201cTeor\u00eda de la Argumentaci\u00f3n Jur\u00eddica\u201d<\/i>, 2da. Edici\u00f3n, p.p. 349-350)<\/p>\n<\/div>\n<div>\n<p><a title=\"\" href=\"x-apple-msg-load-wk2:3#_ftnref3\">[3]<\/a>\u00a0Por ejemplo, en ninguna parte se prev\u00e9, expresamente, la posibilidad de embargar, denunciar, contradenunciar, demandar la declaraci\u00f3n afirmativa, etc., en materia de embargo retentivo, en una misma diligencia procesal. Aunque no lo prevea expresamente la norma, en base a los principios de\u00a0<i>concentraci\u00f3n<\/i>y de\u00a0<i>econom\u00eda procesal<\/i>, ello es perfectamente posible.<\/p>\n<\/div>\n<div>\n<p><a title=\"\" href=\"x-apple-msg-load-wk2:3#_ftnref4\">[4]<\/a>\u00a0La propia Constituci\u00f3n, seg\u00fan aclara Zagrebelsky, tiene principios y reglas:\u00a0<i>\u201cLas Constituciones, a su vez, tambi\u00e9n contienen reglas, adem\u00e1s de principios\u201d.\u00a0<\/i>(Op. Cit.\u00a0<b>ZAGREBELSKY<\/b>, Gustavo, p. 110.)<\/p>\n<\/div>\n<div>\n<p><a title=\"\" href=\"x-apple-msg-load-wk2:3#_ftnref5\">[5]<\/a>\u00a0<i>\u201cEl debate Hart-Dworkin. Una introducci\u00f3n a la discusi\u00f3n\u201d<\/i>. En l\u00ednea:\u00a0<a dir=\"ltr\" href=\"http:\/\/www.juridicas.unam.mx\/\">www.juridicas.unam.mx<\/a><a dir=\"ltr\" href=\"https:\/\/biblio.juridicas.unam.mx\/bjv\">https:\/\/biblio.juridicas.unam.mx\/bjv<\/a><\/p>\n<\/div>\n<div>\n<p><a title=\"\" href=\"x-apple-msg-load-wk2:3#_ftnref6\">[6]<\/a>\u00a0<i>\u201cEn el positivismo jur\u00eddico encontramos una teor\u00eda de los casos dif\u00edciles. Cuando un determinado litigio no se puede subsumir claramente en una norma jur\u00eddica, establecida previamente por alguna instituci\u00f3n, el juez \u2013de acuerdo con esa teor\u00eda- tiene \u201cdiscreci\u00f3n\u201d para decidir el caso en un sentido u otro\u201d.\u00a0<\/i>(<b>DWORKIN<\/b>, Ronald.\u00a0<i>\u201cLos derechos en serio\u201d<\/i>, p. 146.)<\/p>\n<\/div>\n<div>\n<p><a title=\"\" href=\"x-apple-msg-load-wk2:3#_ftnref7\">[7]<\/a>\u00a0T\u00edpico ejemplo del razonamiento silog\u00edstico positivista:\u00a0<b>Premisa mayor<\/b>\u00a0(la ley): Art. 295 del CP, todo aquel que mata a otro se hace reo de homicidio.\u00a0<b>Premisa menor<\/b>\u00a0(hechos): Juan mat\u00f3 a Pedro.\u00a0<b>Conclusi\u00f3n:<\/b>\u00a0Juan es reo de homicidio. Este silogismo pudiera servir, en todo caso, para procesos sin mayores elementos de complejidad. Pero cuando intervienen posibles circunstancias agravantes, atenuantes, eximentes, etc., el silogismo debe abrirse. Y cuando se trata de verdaderos\u00a0<i>\u201ccasos dif\u00edciles\u201d,<\/i>\u00a0usando la terminolog\u00eda de Dworkin, no pudieran fijarse premisas (mayor, ni menor). Ya no hay, como aclara Zagreblesky, derechos absolutos. El derecho es d\u00factil, debe amoldarse a los principios. Hay que\u00a0<i>\u201cponderar\u201d<\/i>\u00a0(en un juicio de ponderaci\u00f3n) los derechos en los\u00a0<i>\u201ccasos dif\u00edciles\u201d;<\/i>\u00a0motivar eficazmente y explicar por qu\u00e9 se ha hecho primar un derecho sobre otro en el caso concreto. El silogismo aristot\u00e9lico cerrado tradicional no sirve para resolver\u00a0<i>\u201ccasos dif\u00edciles\u201d.\u00a0<\/i><\/p>\n<\/div>\n<div>\n<p><a title=\"\" href=\"x-apple-msg-load-wk2:3#_ftnref8\"><i><b>[8]<\/b><\/i><\/a><i>\u00a0\u201cEl n\u00facleo de la ponderaci\u00f3n consiste en una relaci\u00f3n que se denomina \u201cley de la ponderaci\u00f3n\u201d y que se puede formular de la siguiente manera: \u201cCuando mayor sea el grado de no satisfacci\u00f3n o restricci\u00f3n de uno de los principios, tanto o mayor deber\u00e1 ser el grado de la importancia de la satisfacci\u00f3n del otro\u201d.<\/i>\u00a0(Op. Cit.\u00a0<b>ALEXY<\/b>, Robert, p. 351.<\/p>\n<\/div>\n<\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Sobre el\u00a0\u201cderecho de reglas\u201d\u00a0y el\u00a0\u201cderecho de principios\u201d, en el marco de la unidad de criterios y de la seguridad jur\u00eddica.\u00a0En la actualidad, m\u00e1s all\u00e1 de las normas legislativas (reglas), los casos han de resolverse bajo el prisma de las normas &hellip; <a href=\"https:\/\/yoaldo.org\/?p=664\">Continue reading <span class=\"meta-nav\">&rarr;<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":[],"categories":[12,11],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/yoaldo.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/664"}],"collection":[{"href":"https:\/\/yoaldo.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/yoaldo.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/yoaldo.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/yoaldo.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=664"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/yoaldo.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/664\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":665,"href":"https:\/\/yoaldo.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/664\/revisions\/665"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/yoaldo.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=664"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/yoaldo.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=664"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/yoaldo.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=664"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}