{"id":687,"date":"2018-11-19T14:54:45","date_gmt":"2018-11-19T18:54:45","guid":{"rendered":"http:\/\/yoaldo.org\/?p=687"},"modified":"2018-11-19T15:12:42","modified_gmt":"2018-11-19T19:12:42","slug":"precisiones-juridicas-96","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/yoaldo.org\/?p=687","title":{"rendered":"(Precisiones jur\u00eddicas)"},"content":{"rendered":"<div>\n<p><b><b>Sobre la recurrente (y desacertada) frase:\u00a0<i>\u201cLas partes no hacen prueba\u201d<\/i>.<\/b>\u00a0<\/b>\u00a0Las partes son las que\u00a0<i>confiesan<\/i>\u00a0y la\u00a0<i>confesi\u00f3n<a title=\"\" href=\"x-apple-msg-load-wk2:13#_ftn1\"><b>[1]<\/b><\/a><\/i>\u00a0es una\u00a0<i>prueba perfecta<\/i><a title=\"\" href=\"x-apple-msg-load-wk2:13#_ftn2\">[2]<\/a>, seg\u00fan las reglas vigentes en el proceso com\u00fan. Si bien no es usanza que el deudor de alguna obligaci\u00f3n, contractual o extracontractual,\u00a0<i>confiese<\/i>\u00a0su falta, dicha\u00a0<i>confesi\u00f3n<\/i>, como bien ha apuntado la doctrina, pudiera producirse como consecuencia de un interrogatorio bien estructurado, con ocasi\u00f3n de una comparecencia personal de las partes. Por v\u00eda de consecuencia, es incorrect\u00edsimo afirmar que, en el proceso civil,\u00a0<i>\u201clas partes no hacen prueba\u201d<\/i>.<\/p>\n<p>Sobre la\u00a0<i>confesi\u00f3n<\/i>, en el marco de la<i>comparecencia personal<\/i>\u00a0de las partes, se ha razonado en el siguiente sentido:\u00a0<i>\u201cLa confesi\u00f3n es el medio de prueba m\u00e1s completo y seguro; pero casi nunca es el hecho espont\u00e1neo de la parte. Es preciso provocarla por medio de un procedimiento que permita conducir a la parte ante el tribunal, a fin de que sea interpelada acerca de los hechos de la causa (\u2026) La L. 834, en sus arts. 60 a 72, adopt\u00f3 la legislaci\u00f3n francesa respecto de la comparecencia personal (\u2026) De acuerdo con el art. 60 de la L. 834, la comparecencia personal puede ser ordenada en toda materia (\u2026) No obstante la generalidad del texto, esta medida de instrucci\u00f3n no puede ser empleada en los casos en que la ley proh\u00edbe la prueba de ciertos hechos. Tampoco puede ser ordenada en los casos en que la ley exige que la prueba de ciertos hechos sea suministrada de cierta manera, y no precisamente por medio de la confesi\u00f3n (\u2026)\u201d<a title=\"\" href=\"x-apple-msg-load-wk2:13#_ftn3\"><b>[3]<\/b><\/a>.<\/i><\/p>\n<p>Ciertamente, tal como sugiere la doctrina, hay materias, como la relativa al estado de las personas, por ejemplo, en que la<i>\u201cconfesi\u00f3n\u201d<\/i>\u00a0no basta. As\u00ed, para acreditar el fallecimiento de alguien debe necesariamente aportarse un acto del estado civil dando cuenta de ello, igual que para probar un matrimonio, un divorcio, o cualquier situaci\u00f3n del estado de las personas. En ese sentido, interesa precisar que, salvas situaciones expresamente previstas por la ley, o identificadas pretorianamente (mediante la jurisprudencia y la doctrina m\u00e1s depurada), el\u00a0<i>quid<\/i>\u00a0para determinar si resulta factible promover la comparecencia personal de las partes, con el prop\u00f3sito esencial de obtener una\u00a0<i>\u201cconfesi\u00f3n\u201d<\/i>, o bien cualquier otra medida de instrucci\u00f3n (informativo testimonial, descenso, etc.), es establecer si la cuesti\u00f3n a acreditar con tales providencias constituyen una\u00a0<i>\u201csituaci\u00f3n de puro hecho\u201d<\/i>\u00a0o si es\u00a0<i>\u201cun acto jur\u00eddico\u201d.<\/i><\/p>\n<p>No ociosamente hemos empleado las palabras\u00a0<i>\u201csituaciones de puro hecho\u201d<\/i>. En la pr\u00e1ctica, suele hablarse de\u00a0<i>\u201chechos jur\u00eddicos\u201d<\/i>, en contraposici\u00f3n a los\u00a0<i>\u201cactos jur\u00eddicos\u201d<\/i>, que es como se expresa la doctrina m\u00e1s moderna. No obstante, algunos autores hablan (adem\u00e1s de\u00a0<i>\u201cactos jur\u00eddicos\u201d<\/i>) de\u00a0<i>\u201chechos materiales\u201d<\/i>\u00a0y de\u00a0<i>\u201chechos jur\u00eddicos\u201d<\/i>, entendiendo que los primeros (hechos materiales) no generan consecuencias jur\u00eddicas, en tanto que los segundos (hechos jur\u00eddicos) s\u00ed aparejan consecuencias jur\u00eddicas, aunque no haya mediado voluntad<a title=\"\" href=\"x-apple-msg-load-wk2:13#_ftn4\">[4]<\/a>. Otros emplean, gen\u00e9ricamente, la noci\u00f3n de\u00a0<i>\u201chechos materiales\u201d\u00a0<\/i>para oponerla a los\u00a0<i>\u201cactos jur\u00eddicos\u201d: los primeros sin voluntad y los segundos con ella.\u00a0\u00a0\u00a0<\/i><\/p>\n<p>Para\u00a0<i>\u201csaltarnos\u201d<\/i>\u00a0las distinciones anteriores (puramente doctrinales), preferimos hablar de\u00a0<i>\u201csituaciones de puro hecho\u201d<\/i>, en oposici\u00f3n a los\u00a0<i>\u201cactos jur\u00eddicos\u201d.<\/i><\/p>\n<p>Sobre los\u00a0<i>\u201cactos jur\u00eddicos\u201d<\/i>\u00a0y los\u00a0<i>\u201chechos materiales\u201d<\/i>\u00a0(situaciones de puro hecho), en el marco de la prueba, los franceses PLANIOL y RIPERT han establecido lo siguiente:\u00a0<i>\u201cPor regla general, los hechos materiales pueden probarse por cualquier medio, ya que no se puede obligar a los interesados a disponer de una prueba regular; generalmente la demostraci\u00f3n documental de un simple hecho ser\u00eda imposible y por ello se permite probar esos hechos, inclusive, mediante testigos o presunciones. S\u00f3lo en muy raros casos la ley, debido a su inseguridad natural y temerosa del soborno de los testigos, elimina ciertos procedimientos de prueba respecto de los hechos puros y simples (\u2026) Por el contrario, los actos jur\u00eddicos est\u00e1n sujetos, en general, al r\u00e9gimen de las pruebas preparadas por adelantado, conocidas como pruebas preconstituidas. Sus autores deben procurarse de ellos la prueba establecida por adelantado y que generalmente consistir\u00e1 en un documento. Por consiguiente, los testigos y las presunciones quedan, en principio, descartados en los litigios que versen sobre contratos u otros actos jur\u00eddicos\u201d<a title=\"\" href=\"x-apple-msg-load-wk2:13#_ftn5\"><b>[5]<\/b><\/a>.<\/i><\/p>\n<p>De su lado, LARROUMET no emplea la noci\u00f3n de\u00a0<i>\u201chechos materiales\u201d,\u00a0<\/i>sino que contrapone a los\u00a0<i>\u201cactos jur\u00eddicos\u201d<\/i>\u00a0los<i>\u201chechos jur\u00eddicos\u201d<\/i>, a saber:\u00a0<i>\u201cSabemos que el acto jur\u00eddico es un acto de la voluntad que tiene por objeto crear una situaci\u00f3n jur\u00eddica. En efecto, a diferencia del hecho jur\u00eddico que crea una situaci\u00f3n jur\u00eddica sin la intervenci\u00f3n de la voluntad, al menos sin que la intervenci\u00f3n de la voluntad tenga por objeto crear una situaci\u00f3n jur\u00eddica, no hay en el acto jur\u00eddico situaci\u00f3n jur\u00eddica sin acto de voluntad\u201d<a title=\"\" href=\"x-apple-msg-load-wk2:13#_ftn6\"><b>[6]<\/b><\/a>.<\/i><\/p>\n<p>En definitiva, las medidas de instrucci\u00f3n van a contar con preponderancia, concretamente, en situaciones de puro hecho. Cuando se trate de un asunto propio de los\u00a0<i>\u201cactos jur\u00eddicos\u201d<\/i>\u00a0(un contrato, etc.) las comparecencias, los informativos, etc., de entrada, no tendr\u00edan pertinencia. Incumbe, pues, al buen litigante alertar al tribunal cuando una situaci\u00f3n que, a simple vista, pudiera lucir que es materia de\u00a0<i>\u201cactos jur\u00eddicos\u201d,<\/i>\u00a0realmente tiene subyacente un aspecto de puro hecho que amerite su prueba por todos los medios. Por ejemplo, una simulaci\u00f3n, una lesi\u00f3n, una violencia, etc.<\/p>\n<p>Si en casos de \u201cactos jur\u00eddicos\u201d, con situaciones de hecho incursas, debe la parte interesada ejercer una actividad probatoria eficaz, con mayor raz\u00f3n ha de hacerlo cuando se trata de un caso que sea esencialmente f\u00e1ctico, de puto hecho. Por consiguiente, los procesos sobre accidentes de tr\u00e1nsito, ca\u00eddas en supermercados (por estar el piso mojado, etc.), o cualquier otra situaci\u00f3n que sea de puro hecho, adem\u00e1s de las ordinarias medidas de instrucci\u00f3n, como el informativo, descenso, etc., la comparecencia personal de las partes es una providencia \u00fatil, puesto que, en el mejor de los casos, se consigue obtener una\u00a0<i>\u201cconfesi\u00f3n\u201d<\/i>\u00a0a trav\u00e9s de ella o, sencillamente, pudieran plasmarse las declaraciones en acta, a fines de ser corroboradas con otros medios para ser valoradas de forma conjunta y arm\u00f3nica.<\/p>\n<p>La parte interesada en acreditar la situaci\u00f3n de puro hecho es la llamada a crear conciencia al tribunal, en el sentido de que debe flexibilizarse la prueba. Que por no tratarse de un asunto estrictamente de\u00a0<i>\u201cacto jur\u00eddico\u201d<\/i>\u00a0(que emana directamente de la voluntad de las partes), huelga la adopci\u00f3n de sendas medidas de instrucci\u00f3n tendentes a forjar la convicci\u00f3n de los juzgadores sobre la religi\u00f3n del caso, y dentro de esta medida, vale insistir, debe estar la comparecencia personal de las partes. Nadie contrata, por ejemplo, para accidentarse en la v\u00eda p\u00fablica o para caerse por una escalera. Es obvio que, como aclaran PLANIOL y RIPERT, las partes no est\u00e1n en igualdad de condiciones, en el \u00e1mbito de las<i>\u201csituaciones de puro hecho\u201d<\/i>, que se presentan s\u00fabitamente, sin\u00a0<i>\u201cpapelito alguno\u201d\u00a0<\/i>que d\u00e9 cuenta de ello<i>,<\/i>\u00a0que en el campo de los\u00a0<i>\u201cactos jur\u00eddicos\u201d<\/i>, que se supone que, si las partes han convenido en ello, tienen \u00e9stas la prueba documental a su disposici\u00f3n. La flexibilizaci\u00f3n probatoria en el contexto expuesto es un corolario de la\u00a0<i>razonabilidad jur\u00eddica<\/i>, al tenor del art\u00edculo 40.15 de la Constituci\u00f3n:<i>la ley dispone para lo que se justo y \u00fatil.\u00a0<\/i><\/p>\n<p>Por todo lo anterior, tal como se ha indicado al inicio de este breve escrito, es incorrect\u00edsimo afirmar que, en el proceso com\u00fan,\u00a0<i>\u201clas partes no hacen prueba\u201d<\/i>. Son las partes las que\u00a0<i>confiesan<\/i>, y la<i>\u201cconfesi\u00f3n\u201d<\/i>\u00a0es una prueba contundente, de gran utilidad, sobre todo en materia de<i>\u201chechos jur\u00eddicos\u201d<a title=\"\" href=\"x-apple-msg-load-wk2:13#_ftn7\"><b>[7]<\/b><\/a><\/i>.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<\/div>\n<div><br clear=\"all\" \/><\/p>\n<hr align=\"left\" size=\"1\" width=\"33%\" \/>\n<div>\n<p><a title=\"\" href=\"x-apple-msg-load-wk2:13#_ftnref1\">[1]<\/a>\u00a0Distinto a la materia penal, en la que rige el principio de\u00a0<i>\u201cno autoincriminaci\u00f3n\u201d<\/i>, en materia civil la\u00a0<i>\u201cconfesi\u00f3n\u201d<\/i>\u00a0es una prueba poderos\u00edsima. En esta materia:\u00a0<i>\u201cA confesi\u00f3n de parte, relevo de prueba\u201d<\/i>. Si, por ejemplo, el deudor confiesa que debe, no habr\u00eda m\u00e1s nada que discutir:\u00a0<i>se libra acta y se acab\u00f3 el pleito, que pague.\u00a0<\/i>No habr\u00eda m\u00e1s nada que probar. La sentencia condenatoria se dictar\u00eda\u00a0<i>ipso facto<\/i>.<\/p>\n<\/div>\n<div>\n<p><a title=\"\" href=\"x-apple-msg-load-wk2:13#_ftnref2\">[2]<\/a>\u00a0<i>\u201cSon medios de prueba perfectos aquellos que, establecidos por la ley, \u00e9sta le confiere su valor probatorio y jerarqu\u00eda, aplicables en toda materia, de modo que el juez est\u00e1 obligado por las reglas legales (\u2026) es una manifestaci\u00f3n pr\u00e1ctica del axiologismo legal (\u2026) son medios perfectos de prueba: los documentos, la confesi\u00f3n y el juramento decisorio. Son, por el contrario, medios de prueba imperfectos aquellos en los cuales el juez, obrando conforme a su convicci\u00f3n y a la raz\u00f3n, le otorga el valor probatorio al medio aportado; de tal suerte, que tiene entera libertad de apreciaci\u00f3n y valoraci\u00f3n de la prueba (\u2026) los medios imperfectos est\u00e1n ligados al sistema moral o de libertad de prueba y, por ende, al axiologismo racional, aplicable a los hechos jur\u00eddicos (\u2026)\u201d.<\/i>\u00a0(ESCUELA NACIONAL DE LA JUDICATURA. Seminario\u00a0<i>\u201cValoraci\u00f3n de la Prueba\u201d<\/i>\u00a0(Jurisdicci\u00f3n civil). Material de apoyo, p. 8.)<\/p>\n<\/div>\n<div>\n<p><a title=\"\" href=\"x-apple-msg-load-wk2:13#_ftnref3\">[3]<\/a>\u00a0<b>TAVARES<\/b>, Froil\u00e1n (Hijo).\u00a0<i>\u201cElementos de derecho procesal civil dominicano\u201d<\/i>, Vol. II, 8va. Edici\u00f3n, p.p. 281-282.<\/p>\n<\/div>\n<div>\n<p><a title=\"\" href=\"x-apple-msg-load-wk2:13#_ftnref4\">[4]<\/a>\u00a0<b>CAPITANT<\/b>, Henri.\u00a0<i>\u201cVocabulario Jur\u00eddico\u201d<\/i>, p. 303:\u00a0<i>\u201c<b>Hecho jur\u00eddico.<\/b>\u00a0El que produce un efecto de derecho, sin que tal efecto haya sido querido. Ej. El accidente causado por un tercero por torpeza. Se opone al\u00a0<b>hecho material<\/b>, desprovisto de consecuencias jur\u00eddicas. Ej. Herida involuntaria que se hace a s\u00ed misma una persona. Se opone tambi\u00e9n al\u00a0<b>acto jur\u00eddico<\/b>, manifestaci\u00f3n de una o m\u00e1s voluntades, que tiene por finalidad producir un efecto jur\u00eddico\u201d.\u00a0<\/i>De su lado,\u00a0<b>COUTURE<\/b>\u00a0encuadra los\u00a0<i>\u201cactos jur\u00eddicos\u201d<\/i>dentro de la noci\u00f3n de\u00a0<i>\u201chechos jur\u00eddicos\u201d<\/i>, pero aclarando que se categoriza como\u00a0<i>\u201cacto jur\u00eddico\u201d<\/i>por mediar voluntad:\u00a0<i>seg\u00fan este autor, es un acto jur\u00eddico con voluntad.\u00a0<\/i>Visto:\u00a0<i>\u201c<b>Hecho jur\u00eddico.<\/b>Evento constituido por una acci\u00f3n u omisi\u00f3n humana, involuntaria o voluntaria (en cuyo caso se le denomina acto jur\u00eddico), o por una circunstancia de la naturaleza, que crea, modifica o extingue derechos\u201d.<\/i>\u00a0(<b>COUTURE<\/b>, Eduardo J.\u00a0<i>\u201cVocabulario Jur\u00eddica\u201d<\/i>, 4ta. Edici\u00f3n, p. 377.)<\/p>\n<\/div>\n<div>\n<p><a title=\"\" href=\"x-apple-msg-load-wk2:13#_ftnref5\">[5]<\/a>\u00a0<b>PLANIOL<\/b>. Marcelo y\u00a0<b>RIPERT<\/b>, Jorge.\u00a0<i>\u201cTratado Pr\u00e1ctico de Derecho Civil Franc\u00e9s\u201d<\/i>, Tomo 7mo., 2da. Parte, p.p. 767-768.<\/p>\n<\/div>\n<div>\n<p><a title=\"\" href=\"x-apple-msg-load-wk2:13#_ftnref6\">[6]<\/a>\u00a0<b>LARROUMET<\/b>, Christian.\u00a0<i>\u201cTeor\u00eda General del Contrato\u201d<\/i>, Vol. I, p.59.<\/p>\n<\/div>\n<div>\n<p><a title=\"\" href=\"x-apple-msg-load-wk2:13#_ftnref7\">[7]<\/a>\u00a0Es m\u00e1s com\u00fan en el \u00e1mbito de los hechos jur\u00eddicos obtener una\u00a0<i>\u201cconfesi\u00f3n\u201d,<\/i>\u00a0a trav\u00e9s de un interrogatorio en una comparecencia personal de las partes, pero nada quita que en materia de<i>actos jur\u00eddicos<\/i>\u00a0se produzca dicha\u00a0<i>\u201cconfesi\u00f3n\u201d,<\/i>\u00a0en cuyo caso \u2013igual- se tratar\u00eda de una\u00a0<i>prueba perfecta<\/i>, equiparable a la prueba escrita misma. Por ejemplo, un contrato que no tenga expresamente incluida una comisi\u00f3n determinada y las partes\u00a0<i>confiesan\u00a0<\/i>que, ciertamente, tal comisi\u00f3n fue acordada verbalmente:\u00a0<i>\u201cA confesi\u00f3n de parte, relevo de prueba\u201d.<\/i><\/p>\n<\/div>\n<\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Sobre la recurrente (y desacertada) frase:\u00a0\u201cLas partes no hacen prueba\u201d.\u00a0\u00a0Las partes son las que\u00a0confiesan\u00a0y la\u00a0confesi\u00f3n[1]\u00a0es una\u00a0prueba perfecta[2], seg\u00fan las reglas vigentes en el proceso com\u00fan. 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