{"id":827,"date":"2023-04-20T15:19:48","date_gmt":"2023-04-20T19:19:48","guid":{"rendered":"http:\/\/yoaldo.org\/?p=827"},"modified":"2023-04-20T15:19:48","modified_gmt":"2023-04-20T19:19:48","slug":"control-de-logicidad-en-el-marco-de-las-decisiones-judiciales","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/yoaldo.org\/?p=827","title":{"rendered":"Control de logicidad en el marco de las decisiones judiciales"},"content":{"rendered":"\n<p> <\/p>\n\n\n\n<p>                                                    <strong><em>Por: Yoaldo Hern\u00e1ndez Perera<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>                                                                   <strong>Resumen<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>__________________________________________________________________________________________________<\/p>\n\n\n\n<p><em>Toda decisi\u00f3n dictada por un tribunal, sin importar la naturaleza de la misma (auto, resoluci\u00f3n, ordenanza, sentencia preparatoria, interlocutoria, definitiva sobre un incidente o de fondo) debe contar con una adecuada motivaci\u00f3n. Y dicha motivaci\u00f3n ha de tener incurso un control de logicidad, tanto en el \u00e1mbito interno (relaci\u00f3n de premisas y conclusi\u00f3n, en el razonamiento silog\u00edstico), como en el externo (veracidad o falsedad de las premisas fijadas en el silogismo), a pena de ser ineficaz la decisi\u00f3n.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>___________________________________________________________________________________________________<\/p>\n\n\n\n<p>                                                              <strong>Palabras claves<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><em>Decisiones, sentencias, ordenanzas, resoluciones, autos, motivaci\u00f3n, control de logicidad, l\u00f3gica formal, silogismo, premisas, conclusi\u00f3n, antinomias, falacias.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>Las <em>decisiones<a href=\"#_ftn1\" id=\"_ftnref1\"><strong>[1]<\/strong><\/a><\/em> que dictan los tribunales del orden judicial, por mandato constitucional, deben estar debidamente motivadas<a href=\"#_ftn2\" id=\"_ftnref2\">[2]<\/a>: <em>lo que legitima<a href=\"#_ftn3\" id=\"_ftnref3\"><strong>[3]<\/strong><\/a> las decisiones son sus motivaciones<a href=\"#_ftn4\" id=\"_ftnref4\"><strong>[4]<\/strong><\/a>.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>Aquella interpretaci\u00f3n que hiciera la C\u00e1mara (hoy Sala) Civil y Comercial de la Suprema Corte de Justicia, en el sentido de que las <em>decisiones preparatorias<\/em> no precisaban de motivaci\u00f3n, carece de sostenibilidad al d\u00eda de hoy<a href=\"#_ftn5\" id=\"_ftnref5\">[5]<\/a>. Como se ha dicho, absolutamente todo lo que se disponga judicialmente debe ser justificado. Las arbitrariedades (que es lo que se cometer\u00eda con decisiones sin motivaci\u00f3n) resultan anacr\u00f3nicas en el <em>Estado Constitucional de Derecho<\/em> en que nos encontramos.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>La Constituci\u00f3n no consagra taxativamente la obligaci\u00f3n de motivar las decisiones. Art\u00edculos como \u2013por ejemplo- el 40.1, que hace menci\u00f3n de una <em>\u201cdecisi\u00f3n debidamente motivada\u201d<\/em>, como presupuesto para privar leg\u00edtimamente de libertad a una persona (entre otros art\u00edculos), dejan entrever el aludido deber de motivaci\u00f3n. Pero es el Tribunal Constitucional el que ha establecido, mediante su jurisprudencia vinculante, que la motivaci\u00f3n de las decisiones judiciales es un derecho de las personas que, a su vez, constituye un elemento consustancial del <em>debido proceso<\/em> y de la <em>tutela judicial efectiva<a href=\"#_ftn6\" id=\"_ftnref6\"><strong>[6]<\/strong><\/a><\/em>.<\/p>\n\n\n\n<p>La <em>motivaci\u00f3n<a href=\"#_ftn7\" id=\"_ftnref7\"><strong>[7]<\/strong><\/a> <\/em>de cada fallo (en hecho y en derecho), al hilo de la <em>razonabilidad jur\u00eddica<\/em> que deriva del art\u00edculo 40.15 de la Constituci\u00f3n, ha de sintonizarse con la cuesti\u00f3n decidida: <em>es obvio que los niveles de profundizaci\u00f3n no ser\u00e1n equivalentes en una decisi\u00f3n de pr\u00f3rroga de comunicaci\u00f3n de documentos y en una sentencia de fondo. <\/em>Pero adem\u00e1s, huelga precisar que para que la fundamentaci\u00f3n de lo decidido sea sostenible se deben observar algunos preceptos jur\u00eddicos, los cuales pasamos a dilucidar a continuaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>Son elementos consustanciales de la motivaci\u00f3n la <strong><em>argumentaci\u00f3n<\/em><\/strong><strong> <\/strong>y el<strong> <em>razonamiento.<\/em> <\/strong>La <em>argumentaci\u00f3n<\/em> es, concretamente, la actividad de presentar el <em>razonamiento<\/em>. De su lado, el <em>razonamiento<\/em> se verifica en un plano interno; es el estudio que se hace de la normativa para luego presentarlo mediante la <em>argumentaci\u00f3n<\/em>. Lo ideal es que coincidan el <em>razonamiento<\/em> y la <em>argumentaci\u00f3n<\/em>.<\/p>\n\n\n\n<p>Al desarrollarse las argumentaciones correspondientes, debe ejercerse lo que GHIRARDI ha denominado <em>\u201ccontrol de logicidad\u201d<a href=\"#_ftn8\" id=\"_ftnref8\"><strong>[8]<\/strong><\/a><\/em>. Este control apunta a que todo coincida: el <em>argumento <\/em>con la <em>raz\u00f3n<\/em>, as\u00ed como las premisas del razonamiento silog\u00edstico con la conclusi\u00f3n a que se llegue. Se debe evidenciar c\u00f3mo se ha llegado a una conclusi\u00f3n en particular. &nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>El <strong><em>razonamiento judicial<\/em><\/strong> es institucional, seg\u00fan Robert Alexy. Se debe presentar p\u00fablicamente, enfocado a cada caso concreto. Por eso los tribunales deben depurar con cautela qu\u00e9 consignar y qu\u00e9 no en sus motivaciones. No todo lo que se considera en la fase interna del <em>razonamiento<\/em> consta luego en la sentencia: hay siempre una ineludible depuraci\u00f3n. La decisi\u00f3n solamente ha de contar con la motivaci\u00f3n esencial y pertinente en cada casu\u00edstica.<\/p>\n\n\n\n<p>Lo que permite la l\u00f3gica, en el marco del control de logicidad, es verificar si la <em>\u201cconclusi\u00f3n\u201d<\/em> &nbsp;del silogismo deriva de las premisas establecidas. La <em>l\u00f3gica formal<\/em> sostiene que no cualquier premisa puede llevar a una conclusi\u00f3n viable. La exigencia de <em>motivaci\u00f3n p\u00fablica<\/em>, en el caso del Poder Judicial, que debe presentar sus motivaciones en sus sentencias, muchas veces limita los argumentos y los razonamientos plasmados: como se ha dicho, no todo se puede decir p\u00fablicamente<em>.<\/em> El <em>\u201cHiper-racional\u201d<\/em> es el que \u2013en todo escenario- coincide interna y externamente en sus <em>razonamientos<\/em> y <em>argumentaciones<\/em>. Para GHIRARDI, la <em>arbitrariedad<\/em> es restringida por la <em>l\u00f3gica<\/em>.<\/p>\n\n\n\n<p>Las motivaciones, en la \u00f3rbita del control de logicidad, deben estar correctas en el plano de la <em>justificaci\u00f3n interna<\/em> y de la <em>justificaci\u00f3n externa<\/em>. La <em>justificaci\u00f3n interna<\/em>es la revisi\u00f3n de que mantengan coherencia las <em>premisas<\/em> y la <em>conclusi\u00f3n<\/em>, en el \u00e1mbito de la <em>l\u00f3gica formal<\/em>. Es formal, porque sigue cierta formalidad; en este caso, la formalidad del silogismo: <em>con premisas y una conclusi\u00f3n.<\/em> Por ejemplo: si llueve, el suelo se moja (premisa mayor). Ha llovido (premisa menor). El piso est\u00e1 mojado (conclusi\u00f3n). Si no se coordinan tales premisas con la conclusi\u00f3n, no habr\u00eda <em>\u201cjustificaci\u00f3n interna\u201d.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>Robert Alexy afirma que para la <em>justificaci\u00f3n interna<\/em> debe tenerse en cuenta lo siguiente: 1.- Deben presentarse los argumentos necesarios, no todos; 2.- Se debe identificar cu\u00e1ndo hay que argumentar: <em>si hay conceptos ambiguos, etc.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>Por otro lado, la verdad de las premisas, en s\u00ed, (si es verdad que Juan mat\u00f3 a Pedro, etc.) es \u00e1mbito de la <em>\u201cjustificaci\u00f3n externa\u201d.<\/em> Para esto (verdad de las premisas) hay que salirse del mero razonamiento formal (silogismo, premisas y conclusi\u00f3n) e incursionar en el \u00e1mbito probatorio: <em>si hay fotos, estudios de laboratorios, etc. para concluir que verdaderamente el imputado \u2013por ejemplo- ha violado a la v\u00edctima, tal como se indica en la acusaci\u00f3n presentada por el Ministerio P\u00fablico.&nbsp;<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>El connotado fil\u00f3sofo y jurista espa\u00f1ol, Manuel Atienza, habla de <em>contexto de descubrimiento<\/em> y de <em>contexto de justificaci\u00f3n<\/em>. En el de <em>\u201cdescubrimiento\u201d<\/em> la persona argumenta: <em>qu\u00e9 pas\u00f3? La historia, lo que ha ocurrido.<\/em> Es distinto al contexto de la <em>\u201cjustificaci\u00f3n\u201d; <\/em>esto \u00faltimo supone exponer sobre algo que previamente debe haberse descubierto<a href=\"#_ftn9\" id=\"_ftnref9\">[9]<\/a>. Por ejemplo, el caso de Isaac Newton, que concibi\u00f3 la ley de la gravedad por la ca\u00edda de una manzana: primero descubri\u00f3 el acontecimiento, pero luego tuvo que motivar para justificar dicho descubrimiento.<\/p>\n\n\n\n<p>Es importante, en el \u00e1mbito de todo lo relativo a las <em>motivaciones<\/em> y sus elementos esenciales (control de logicidad, justificaci\u00f3n interna y externa, etc.) los principios que bien ha desarrollado GHIRARDI. Este autor habla de la <strong>\u201cv<em>erificabilidad<\/em>\u201d<\/strong>, que no persigue otra cosa que la motivaci\u00f3n sea entendible; que el destinatario de ella, la comparta o no, al menos la entienda; que se entere del <em>\u201cporqu\u00e9\u201d<\/em> de cada asunto decidido. La <em>motivaci\u00f3n<\/em> debe ser comprendida por todo el que la lea. As\u00ed, por ejemplo, que el condenado penalmente entienda por qu\u00e9 se le ha impuesto tal o cual condena. La <em>\u201cverificabilidad\u201d<\/em> permite que se siga el hilo del razonamiento. Este principio (verificabilidad) se complementa con el de <em>\u201cracionalidad\u201d<\/em>. En efecto, la decisi\u00f3n no es un acto de <em>\u201carbitrariedad\u201d<\/em>, es un acto de <em>\u201craz\u00f3n\u201d<\/em>.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;No debe confundirse la <em>\u201carbitrariedad\u201d<\/em> con la <em>\u201cindependencia\u201d<\/em>. En efecto, el ser independiente en modo alguno supone contar con una especie de <em>\u201cpatente de corso\u201d<\/em> para poder hacer lo que sea. Siempre debe existir sujeci\u00f3n a la ley. Y como hemos ya expuesto, la <em>motivaci\u00f3n<\/em> de las decisiones judiciales ha sido encuadrada por el Tribunal Constitucional dentro de la tutela judicial efectiva y el debido proceso, al hilo de los art\u00edculos 68 y 69 de la Constituci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>Sobre los conceptos jur\u00eddicos de <em>\u201cverdad\u201d<\/em> y <em>\u201cvalidez\u201d<\/em>, importa resaltar que las oraciones son verdaderas o falsas. Las premisas que se fijan en el razonamiento silog\u00edstico son oraciones. Pero la <em>validez<\/em> nace es del <em>razonamiento<\/em>: la conclusi\u00f3n del silogismo es propia de la <em>validez<\/em>. El <em>razonamiento<\/em> puede ser, pues, v\u00e1lido o inv\u00e1lido. Las premisas son las que pudieran ser verdaderas o falsas. El conjunto de oraciones, que \u2013como se ha dicho- son las premisas llevan a la <em>raz\u00f3n<\/em> que, a su vez, lleva a la <em>conclusi\u00f3n<\/em>.<\/p>\n\n\n\n<p>Para la <em>valoraci\u00f3n de la sentencia<\/em>, en t\u00e9rminos motivacionales, debe verse la verdad o falsedad de las premisas (que son oraciones) y la <em>validez<\/em> de la conclusi\u00f3n, que viene de la <em>raz\u00f3n<\/em>. Las premisas son verdaderas o falsas, como se ha dicho. El <em>razonamiento<\/em> es v\u00e1lido o inv\u00e1lido, ya que \u00e9ste (razonamiento) es el que provoca la conclusi\u00f3n. Se puede saber si la premisa es verdadera o falsa consultando los c\u00f3digos, constatando si est\u00e1 vigente determinada norma, etc. Las premisas se valoran individualmente: si son verdaderas o falsas. Tambi\u00e9n la conclusi\u00f3n puede valorarse individualmente, pero para saber si es v\u00e1lida o no. La sentencia ideal debe cumplir con todo: premisas verdaderas y razonamiento\/conclusi\u00f3n v\u00e1lidos.<\/p>\n\n\n\n<p>La <em>\u201cl\u00f3gica formal\u201d<\/em>asegura que si las premisas son verdaderas, la conclusi\u00f3n ser\u00e1 tambi\u00e9n verdadera. Garantiza que la veracidad de las premisas producir\u00e1 una conclusi\u00f3n correcta o verdadera. Lo primero \u2013reiteramos- es revisar la veracidad de las premisas y luego la validez de la conclusi\u00f3n; esto \u00faltimo en base a la <em>raz\u00f3n<\/em>. La conclusi\u00f3n necesariamente debe surgir de las premisas, no puede estar divorciada a ellas.<\/p>\n\n\n\n<p>La l\u00f3gica tiene l\u00edmites, como es natural. \u00c9sta no resuelve la falsedad de las premisas, solamente asegura que si se dan por verdaderas dichas premisas, la conclusi\u00f3n ser\u00e1 irremediablemente verdadera tambi\u00e9n. Es, pues, labor de cada tribunal asegurarse de que realmente las premisas sean verdaderas. La <em>l\u00f3gica formal<\/em> es un m\u00e9todo de coherencia, pero la informaci\u00f3n que se use para estructurar todo, debe el tribunal revisar que sea fidedigna. Esto \u00faltimo, como hemos ya adelantado, es materia de la <em>\u201cjustificaci\u00f3n externa\u201d<\/em>. La <em>interna<\/em> versa, reiteramos, sobre la relaci\u00f3n de las <em>premisas<\/em> y de la <em>conclusi\u00f3n<\/em>.<\/p>\n\n\n\n<p>La secuencia l\u00f3gica del razonamiento judicial es ver el contenido de las premisas, razonar sobre ellas y luego derivar conclusiones. La f\u00f3rmula perfecta es premisas y conclusi\u00f3n verdaderas. Con premisas falsas se llega a una conclusi\u00f3n equivocada. Se pueden dar varios escenarios:<\/p>\n\n\n\n<ul><li>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;<strong>(2)&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; (3)<\/strong><\/li><\/ul>\n\n\n\n<p><strong>Premisas<\/strong>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; v&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; F&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;F<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Razonamiento<\/strong>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; v&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; I (Inv\u00e1lido)&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; I (Inv\u00e1lido)<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Conclusi\u00f3n <\/strong>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;v&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; F&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; V<\/p>\n\n\n\n<p>El caso <strong>(1)<\/strong> es el ideal, como se ha dicho.<\/p>\n\n\n\n<p>El caso <strong>(2)<\/strong>, con premisa falsa se llega a conclusi\u00f3n errada.<\/p>\n\n\n\n<p>El caso <strong>(3)<\/strong> es el peor de los escenarios. Se estudian <em>\u201cfalacias\u201d<\/em> para evitar razonamientos inv\u00e1lidos y se concluye correctamente.<\/p>\n\n\n\n<p>Veamos a continuaci\u00f3n algunas ideas puntuales, en la \u00f3rbita de las falacias y los razonamientos inv\u00e1lidos.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Conclusi\u00f3n v\u00e1lida. <\/strong>Necesariamente debe derivar de las premisas, sino ser\u00eda arbitrariedad.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Premisas falsas. <\/strong>En base a premisas falsas \u2013cr\u00e9ase o no- pudiera llegarse, con un razonamiento v\u00e1lido (en t\u00e9rminos formales) a una conclusi\u00f3n correcta. Por ejemplo: Todos los patos son negros (premisa mayor). Un estuche es un pato (por ser negro) (premisa menor). El estuche es negro (conclusi\u00f3n).<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Razonamiento formal. <\/strong>Asegura que si las premisas son verdaderas y la conclusi\u00f3n deriva de ellas, esta \u00faltima (conclusi\u00f3n) tambi\u00e9n ser\u00e1 verdadera. Ha de confiarse en las premisas y en la l\u00f3gica, que la conclusi\u00f3n ser\u00e1 correcta. La <em>l\u00f3gica<\/em>, en s\u00ed, asegura poco. El trabajo pesado \u2013vale insistir- lo carga el tribunal, indagando sobre la veracidad de las premisas. Ya el aspecto formal, en el sentido de seguir la <em>\u201cl\u00f3gica estructural\/formal\u201d<\/em> en el formato de silogismo, es <em>\u201cpan comido\u201d.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><strong>Falacias. <\/strong>No es lo mismo <em>\u201cfalso\u201d<\/em> que <em>falacia<\/em>. Lo que es <em>falso<\/em> es lo que no es, y punto. La <em>falacia<\/em> entra\u00f1a un enga\u00f1o: <em>aparenta ser, pero no es. <\/em>Es una debilidad de la l\u00f3gica que mediante falacias se puede llegar a conclusiones desacertadas. No se puede confiar solamente en la estructura de la l\u00f3gica formal, hay que emplearse a fondo con la <em>\u201cjustificaci\u00f3n externa\u201d<\/em> para asegurar que las premisas sean verdaderas y no falaces.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Formas inv\u00e1lidas de razonar, en el \u00e1mbito de las falacias:<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong>1.- (afirmaci\u00f3n del consecuente) <\/strong>Si llueve el piso se moja. El piso est\u00e1 mojado. Llovi\u00f3. Parecer\u00eda correcto, pero no es verdad, ya que el piso puede estar mojado por otra raz\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>2.- (Negaci\u00f3n del antecedente) <\/strong>Si llueve el piso se moja. No llovi\u00f3. El piso no est\u00e1 mojado. Esta es la falacia m\u00e1s frecuente. Obvia que otras razones pueden darse para llegar al resultado que materialmente se ha verificado. Se destaca solamente una de todas las posibles razones.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Falacias informales. <\/strong>Son, m\u00e1s que forma (silogismo, etc.), argumentos que no son v\u00e1lidos. Se habla de <em>\u201cenvenenar el pozo\u201d<\/em>, cuando se desacredita a alguien para que todo lo que diga se tenga como <em>\u201cfalso\u201d<\/em>. Se dan en contextos informales, por lo general no escritos. Son comunes en di\u00e1logos.<\/p>\n\n\n\n<p><strong><em>Ad-hominem:<\/em><\/strong> dirigido al hombre. Se apunta a la persona: a qui\u00e9n lo dice. Se descarta el argumento, atendiendo estrictamente a la persona que lo emite, no a su contenido. Se ataca a la persona, no se refuta \u2013en s\u00ed- el argumento. Otra modalidad ser\u00eda aceptar algo, atendiendo a la persona: <em>Un dise\u00f1ador famoso usa un atuendo con una moda precisa, pues dicha moda precisa ha de tenerse como vanguardista.&nbsp;<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><strong><em>Argumento de autoridad. <\/em><\/strong>Se busca persuadir basado en la autoridad de alguna persona f\u00edsica o moral. Por ejemplo, un autor famoso o un tribunal con decisiones vinculantes. Es muy utilizado en la pr\u00e1ctica. Lo ideal es <em>\u201cir m\u00e1s all\u00e1\u201d<\/em>. No limitarse a citar la <em>\u201cautoridad\u201d<\/em>, lo persuasivo es hacer acopio de los motivos que us\u00f3 dicha <em>\u201cautoridad\u201d<\/em> y desarrollarlos, sosteniendo que nos adherimos a ellos. En general, no es que no sirvan las falacias, es que las mismas deben corroborarse con algo m\u00e1s para que sean verdaderamente persuasivas.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p><strong><em>Ad-ignoratium. <\/em><\/strong>En este esquema, quien promueve la idea no puede probarla. Es sacar una conclusi\u00f3n de algo que no sabemos: <em>lo contrario debe ser verdad.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><strong>Petici\u00f3n de principios. <\/strong>La conclusi\u00f3n se presume en las premisas. Es un razonamiento circular: <em>s\u00ed lo mat\u00f3, porque \u00e9l es un asesino.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><strong>Pregunta compleja: <\/strong>Incluye varias afirmaciones: <em>todas las personas que estuvieron en la fiesta lo vieron. Usted estuvo en la fiesta. Usted lo vio.<\/em> Otro: <em>dejaste de dar golpes a tu esposa? Si dice que s\u00ed, se concluye que \u201csi par\u00f3\u201d es porque la golpeaba antes.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>Todos los razonamientos silog\u00edsticos son <em>\u201cdeductivos\u201d<\/em>. De las <em>premisas<\/em> se deduce la <em>conclusi\u00f3n<\/em>. Es el formato que suele emplearse en las decisiones judiciales.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Reglas para justificar internamente las decisiones judiciales, seg\u00fan Robert Alexy<a href=\"#_ftn10\" id=\"_ftnref10\"><strong>[10]<\/strong><\/a>:<\/strong><\/p>\n\n\n\n<ol type=\"1\"><li>Todo razonamiento debe aducir, al menos, una <em>\u201cNorma Universal\u201d<\/em> (ley, principio, etc.). Esa norma es un enunciado que no necesariamente es el texto -puro y duro- de la ley. Puede construirse en base a varios textos, principios, etc. <strong>&nbsp;<\/strong><\/li><\/ol>\n\n\n\n<ul><li>La decisi\u00f3n tomada debe ser consecuencia de esa <em>\u201cNorma Universal\u201d<\/em>, m\u00e1s algunas otras proposiciones o afirmaciones espec\u00edficas. No se puede <em>\u201csaltar\u201d<\/em> de la <em>\u201cNorma Universal\u201d<\/em> a la conclusi\u00f3n: <em>debe hacerse un ejercicio de subsunci\u00f3n.<\/em> Por ejemplo, si la norma universal es que <em>\u201ctodo el que mata a otro, se hace reo de homicidio\u201d<\/em>. No pudiera razonarse en la sentencia, sosteniendo que porque esa es la norma, Juan mat\u00f3 a Pedro, y punto: <em>eso ser\u00eda arbitrariedad<\/em>. Lo propio es <em>\u201csubsumir\u201d<\/em> la casu\u00edstica a la <em>norma universal<\/em>, as\u00ed: <em>La norma universal es________________. En el caso concreto Juan ha violado dicha norma universal, puesto que_________________, tal como se puede probar mediante el estudio de las siguientes piezas: 1.-, 2.-, \u2026. Ect.<\/em><\/li><\/ul>\n\n\n\n<p>Un recurso de mucha val\u00eda para lograr la <em>\u201csubsunci\u00f3n\u201d<\/em> de los hechos a la norma universal, es extraer los elementos constitutivos de cada asunto y relacionarlos con la casu\u00edstica. Por ejemplo, los elementos constitutivos del homicidio son: 1.- Elemento material de matar a otro, que en la especie se prueba porque existe varios testigos que vieron al imputado incurrir en el homicidio, lo cual se corrobora con___________________; 2.- La preexistencia de la vida humana, lo que se caracteriza, ya que los hechos revelan que las personas estaban agredi\u00e9ndose rec\u00edprocamente, resultando finalmente uno de ellos sin vida; 3.- El elemento moral de la intenci\u00f3n, lo cual se retiene, en raz\u00f3n de que___________________.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>3.-<\/strong> Si hay duda en la <em>\u201csubsunci\u00f3n\u201d<\/em>, esto es, si no est\u00e1 claro que la casu\u00edstica se encuadra en la regla universal, debe hacerse un ejercicio para persuadir en el sentido de que s\u00ed se enmarca: sea resolviendo la calificaci\u00f3n, sea invocando decisiones (princ. De autoridad), etc. No es que la casu\u00edstica cae dentro de la norma universal, <em>\u201cporque s\u00ed\u201d. <\/em>Deben emplearse herramientas persuasivas para legitimar el ejercicio de subsunci\u00f3n: <em>interpretaci\u00f3n, etc.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>Seg\u00fan Alexy, cuando se discute la <em>subsunci\u00f3n<\/em> hay que invocar una <em>\u201cregla\u201d<\/em>. No bastan m\u00e1s hechos; es una regla jur\u00eddica adicional que convenza de que el caso concreto entre en la regla universal.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>4.- <\/strong>Se deben realizar todos los pasos para que la aplicaci\u00f3n de la norma al caso no sea discutible. (Silogismo, uso de recursos para justificar la <em>subsunci\u00f3n<\/em>, etc.). Estos pasos pueden incluir el debido proceso: <em>se verific\u00f3 que las partes est\u00e9n debidamente citadas, etc.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><strong>5.-<\/strong> Articular el mayor n\u00famero de pasos posible: <em>es casi una utop\u00eda. <\/em>No es posible ver en cada caso concreto absolutamente todas las posibles artistas de la cuesti\u00f3n dilucidada. Lo propio es centrar el esfuerzo argumentativo en los puntos de tensi\u00f3n, lo que sea controvertido. Lo que no es contradicho por las partes, no tiene por qu\u00e9 ser objeto de mayores esfuerzos de argumentaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>Ronald Dworkin<a href=\"#_ftn11\" id=\"_ftnref11\">[11]<\/a> establece que en el Derecho<em>\u201cHay una \u00fanica respuesta correcta\u201d<\/em>. Para llegar a ella habr\u00eda que agotar todos los pasos, conocer absolutamente todas las tesis, etc. Es el <em>\u201cJuez H\u00e9rcules\u201d<\/em> (semi-Dios) que alude este autor: <em>el juez que todo lo sabe y, por tanto, es capaz de llegar a la \u201c\u00fanica\u201d respuesta sostenible del caso, en t\u00e9rminos jur\u00eddicos. <\/em>La regla 5) referida anteriormente, de Robert Alexy, para la eficacia de las normas, resulta mucho m\u00e1s razonable que esta concepci\u00f3n ut\u00f3pica de Dworkin, atinente a la idea del <em>\u201cJuez H\u00e9rcules\u201d<a href=\"#_ftn12\" id=\"_ftnref12\"><strong>[12]<\/strong><\/a><\/em>.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Lo cierto es que, a la par con las comentadas reglas de Robert Alexy para la adecuada motivaci\u00f3n interna de las sentencias, existen principios que resultan de gran utilidad tambi\u00e9n. Estos principios, seg\u00fan GHIRARDI, son mucho m\u00e1s fundamentales, a saber:<\/p>\n\n\n\n<p><strong>1.- Principio de raz\u00f3n suficiente. <\/strong>Este principio suele verse de forma independiente, separada de los dem\u00e1s. Promueve la idea de que <em>\u201cnada existe sin raz\u00f3n suficiente para que sea as\u00ed y no de otro modo\u201d. \u201cNada es sin raz\u00f3n\u201d<\/em>; esto as\u00ed, en un nivel filos\u00f3fico y abstracto. Es un principio que aplica en diversos \u00e1mbitos de la filosof\u00eda: <em>metaf\u00edsica, etc. <\/em>Si alguien hace una acci\u00f3n, debe haber un <em>\u201cmotivo\u201d<\/em> para ello. Nada es <em>\u201cporque s\u00ed\u201d<\/em>. Si algo es <em>verdadero<\/em>, es por algo: <em>siempre habr\u00e1 una raz\u00f3n para justificar cualquier afirmaci\u00f3n.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>En el caso de la <em>argumentaci\u00f3n judicial<\/em>, este principio juega un papel determinante. En efecto, los tribunales deben explicar circunstanciadamente por qu\u00e9 han tomado un derrotero jur\u00eddico y no otro en el caso concreto. Vale insistir: <em>nada es \u201cporque s\u00ed\u201d.<\/em> Este principio es \u00fatil para saber de d\u00f3nde sale cada afirmaci\u00f3n y, a partir de ello, estar en condiciones de evaluar si esa <em>\u201craz\u00f3n\u201d<\/em> invocada es v\u00e1lida o no. Justamente por eso, Robert Alexy llama a agotar el mayor n\u00famero de pasos posibles, en el marco de la <em>justificaci\u00f3n interna<\/em> de las decisiones (relaci\u00f3n de premisas con la conclusi\u00f3n).<\/p>\n\n\n\n<p>Cuando se viola este principio (Raz\u00f3n suficiente) se incurre en un vicio de la sentencia. Se viola con ello la obligaci\u00f3n de motivar: <em>si no se ofrece la raz\u00f3n de las cosas, no se est\u00e1 motivando eficazmente. <\/em>La sentencia pudiera tener l\u00f3gica en su contenido, pero seguir siendo defectuosa, por violaci\u00f3n de algunos de los principios comentados anteriormente. En efecto, alguna <em>falacia<\/em> pudiera confundir, haciendo aparentar que no existe \u2013por ejemplo- contradicci\u00f3n en algo que realmente s\u00ed entra\u00f1a una contradicci\u00f3n insalvable.<\/p>\n\n\n\n<p>La <em>\u201craz\u00f3n suficiente\u201d<\/em> es propia de la <em>forma<\/em>, no del <em>fondo<\/em>. Es un tema de estructuraci\u00f3n de las ideas; que tengan un <em>control de logicidad<\/em>, en el \u00e1mbito de la <em>justificaci\u00f3n interna.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><strong>2.- Principio de NO-contradicci\u00f3n. <\/strong>Un enunciado no puede ser <em>verdadero<\/em> y <em>falso<\/em> a la vez. Sosteniblemente, no puede ser <strong>A<\/strong> y <strong>No-A<\/strong> al mismo tiempo. Pero esto no quiere decir que <strong>A <\/strong>no sea tambi\u00e9n <strong>A<\/strong> y <strong>B<\/strong>. El tema es que no puede ser exactamente una cosa y exactamente otra cosa a la vez. Esta contradicci\u00f3n surge durante el rol del juez de <em>\u201cvalorador de la prueba\u201d<\/em>. No durante la etapa de <em>\u201cadministraci\u00f3n de la prueba\u201d<\/em>: <em>mientras est\u00e1n deponiendo los testigos, etc.<\/em> Es una contradicci\u00f3n que se verificar\u00eda cuando el proceso est\u00e1 ya en estado; cuando se van a determinar las premisas en base a la valoraci\u00f3n conjunta y arm\u00f3nica de todas las pruebas acreditada durante la sustanciaci\u00f3n de la causa.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>3.- Principio del tercero excluido. <\/strong>Una afirmaci\u00f3n es <em>verdadera<\/em> o <em>falsa<\/em>, no hay punto medio. Se es culpable o no se es. Se condena o no se condena.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>4.- Principio de identidad. <\/strong>Todo es id\u00e9ntico a s\u00ed mismo. Es una consecuencia de los dos principios anteriores. Por s\u00ed mismo no es \u00fatil, debe verse desde la perspectiva de los principios previos.<\/p>\n\n\n\n<p>Volvemos a insistir con que en el <em>razonamiento judicial <\/em>se debe cuidar la <em>\u201cjustificaci\u00f3n interna\u201d<\/em>, en el sentido de que la conclusi\u00f3n salga de las premisas fijadas en la estructura de silogismo. La <em>\u201cjustificaci\u00f3n externa\u201d<\/em>, reiteramos, trata de que las premisas sean verdaderas.<\/p>\n\n\n\n<p>La <em>premisa f\u00e1ctica<\/em>, en el \u00e1mbito de la <em>\u201cjustificaci\u00f3n externa\u201d, <\/em>responde a la siguiente pregunta: <em>\u201c\u00bfQu\u00e9 est\u00e1 probado en este caso?\u201d. <\/em>Son los hechos probados: <em>\u201cJuan incumpli\u00f3 un contrato\u201d, etc. <\/em>La <em>premisa normativa<\/em> parte de la idea de <em>\u201csujeci\u00f3n a la ley (Derecho)\u201d.<\/em> Se debe construir a partir del Derecho, invocando normas v\u00e1lidas y aplicables. Pero la <em>norma<\/em> no es solamente un texto en particular. La <em>norma<\/em> puede construirse en base a <em>principios<\/em> o de la combinaci\u00f3n de <em>textos<\/em> y <em>principios<\/em>: <em>ah\u00ed inicia lo que pudiera representar una dificultad.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>Un primer problema que pudiera surgir con la <em>premisa normativa<\/em> es que el <em>texto<\/em> sea <em>ambiguo<\/em>, y ocurre que el texto no tiene (como la l\u00f3gica formal) una estructura silog\u00edstica que permita llegar a una conclusi\u00f3n sostenible. Aqu\u00ed aplicar\u00eda el tema de la <em>\u201cinterpretaci\u00f3n jur\u00eddica\u201d.<\/em> Interpretar es una forma de establecer normativas jur\u00eddicas. Obviamente, al ejercer la interpretaci\u00f3n debe considerarse el sistema jur\u00eddico que aplique en cada lugar: <em>sistema vinculante jurisprudencial, etc.<\/em> Pero, en definitiva, la <em>premisa normativa<\/em> debe fijarse en funci\u00f3n del <em>\u201cDerecho v\u00e1lido\u201d<\/em>.<\/p>\n\n\n\n<p>La validez jur\u00eddica supone que la norma sea aplicable, que pertenezca al sistema jur\u00eddico, implicando los efectos de la ley en el tiempo. Por lo general, todo esto debe coincidir, aunque nada quita que \u2013excepcionalmente- no lo hagan.<\/p>\n\n\n\n<p>De su lado, las <em>antinomias<\/em> suponen contradicci\u00f3n. Tr\u00e1tese de dos normas que, en principio, son aplicables a un mismo caso, pero por regla general no pueden ser aplicadas al mismo tiempo. O se aplica una norma o se aplica otra: <em>son excluyentes, en t\u00e9rminos de aplicabilidad.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>Para solucionar las antinomias existen reglas b\u00e1sicas, a saber:<\/p>\n\n\n\n<ol type=\"1\"><li>La norma especial deroga la general.<\/li><li>La norma posterior deroga a la anterior.<\/li><li>La jerarqu\u00eda prevalece.<\/li><\/ol>\n\n\n\n<p>Existen antinomias totales, parciales y de situaciones espec\u00edficas. Las aludidas reglas para resolver antinomias no siempre aplican. Habr\u00eda que ver cada caso. En efecto, el tema de la <em>\u201cjerarqu\u00eda\u201d<\/em> no presenta mayores inconvenientes, salvo el caso de los <em>\u201cderechos fundamentales\u201d<\/em>, que admiten una alteraci\u00f3n de la jerarqu\u00eda, en base a la aplicaci\u00f3n de la <em>\u201cnorma m\u00e1s favorable\u201d<\/em>. Pero eso es una hip\u00f3tesis excepcional. El tema de la <em>\u201ccronolog\u00eda\u201d<\/em> tampoco da pie a mayores inconvenientes: <em>lo posterior ha de derogar lo anterior. <\/em>Sin embargo, el tema de la <em>\u201cespecialidad\u201d<\/em> de la norma, versus el car\u00e1cter <em>\u201cgeneral\u201d<\/em> de la misma, s\u00ed ha implicado impasses. Todos estos ejercicios deben hacerse para construir la <em>premisa normativa<\/em>.<\/p>\n\n\n\n<p>Un caso ilustrativo de posibles inconvenientes en la aplicaci\u00f3n de las citadas reglas para la soluci\u00f3n de <em>antinomias<\/em> ser\u00eda aquel de una norma que prev\u00e9 una <em>exenci\u00f3n de impuestos<\/em> para todo aditamento relacionado con el culto religioso (especial). Y por otro lado, una norma posterior que grava todo lo que sea hecho en oro (general). Si una iglesia trae, luego de la vigencia de esta \u00faltima ley, copas o cualquier otro aditamento en oro, \u00bfdebe pagar impuestos? El gravamen del oro, en general, es un precepto, vale reiterar, <em>\u201cgeneral\u201d<\/em>; en tanto que la exenci\u00f3n de los aditamentos para el culto es m\u00e1s \u201c<em>especial\u201d<\/em>. Y la regla general ser\u00eda que lo <em>especial<\/em> deroga lo <em>general<\/em>. No obstante, parecer\u00eda que la conclusi\u00f3n m\u00e1s favorable es reconocer que la segunda disposici\u00f3n ha de primar: <em>el utensilio para el culto, si es de oro, debe pagar impuesto.<\/em> Esto as\u00ed, puesto que la <em>ratio<\/em>, el <em>esp\u00edritu<\/em>, de la norma es que el mineral del oro pague impuesto, en todo escenario. Pudiera invocarse una <em>\u201cderogaci\u00f3n t\u00e1cita\u201d<\/em> de la primera ley, solamente en cuanto al material del oro. Todo ello \u2013volvemos a lo mismo- requiere de una adecuada motivaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p><strong><u>BIBLIOGRAF\u00cdA:<\/u><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>ALCHOURR\u00d3N, C., &amp; BULYGIN, E. <strong><a href=\"http:\/\/enjcomunidad.org\/brokenfile.php#\/14270\/user\/draft\/914161305\/ALCHOURR%C3%93N%2C_Carlos_y_BULYGIN%2C_Eugenio-_An%C3%A1lisis_L%C3%B3gico_y_Derecho.pdf\">An\u00e1lisis l\u00f3gico y derecho<\/a><\/strong>. Madrid: Centro de Estudios Constitucionales,1991. Cap\u00edtulo 9. Tiempo y validez.<\/p>\n\n\n\n<p>ALEXY, Robert. <strong><a href=\"http:\/\/enjcomunidad.org\/brokenfile.php#\/14270\/user\/draft\/914161305\/Teoria_de_la_Argumentacion_Juridica_-_Robert_Alexy.pdf\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">Teor\u00eda de la argumentaci\u00f3n jur\u00eddica<\/a><\/strong><em>.<\/em> Madrid: Centro de Estudios Constitucionales, 1989. 213 \u2013 223 pp.<\/p>\n\n\n\n<p>ATIENZA, Manuel. <strong><em><a href=\"http:\/\/perso.unifr.ch\/derechopenal\/assets\/files\/obrasjuridicas\/oj_20151108_01.pdf\">Las razones del derecho. Teor\u00edas de la argumentaci\u00f3n jur\u00eddica<\/a>.<\/em><\/strong> M\u00e9xico: UNAM (2005).1 \u2013 28 ? pp.<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"http:\/\/revistaseug.ugr.es\/index.php\/acfs\/article\/viewFile\/881\/1007\"><\/a><\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"http:\/\/revistaseug.ugr.es\/index.php\/acfs\/article\/viewFile\/881\/1007\">EZQUIAGA, Francisco, <em>\u201cFunci\u00f3n legislativa y judicial: a sujeci\u00f3n del juez a la ley\u201d en Malem, Orozco y V\u00e1squez, La funci\u00f3n judicial.<\/em> <em>\u00c9tica y democracia<\/em>. Barcelona: Gedisa, 2003. 39-55 pp.<\/a><\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"http:\/\/bdigital.uncu.edu.ar\/objetos_digitales\/4173\/proresena3cuyo5.pdf\"><\/a><\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"http:\/\/bdigital.uncu.edu.ar\/objetos_digitales\/4173\/proresena3cuyo5.pdf\">GHIRARDI, Olsen. <em>L\u00f3gica del proceso<\/em><\/a><a href=\"http:\/\/bdigital.uncu.edu.ar\/objetos_digitales\/4173\/proresena3cuyo5.pdf\">, C\u00f3rdoba, Argentina: Lerner, 2005.<\/a><\/p>\n\n\n\n<p>GHIRARDI, Olsen, <strong><em><a href=\"http:\/\/sistemas.amag.edu.pe\/publicaciones\/teoria_del_derecho\/razonam_judicial\/capitulo_V.pdf\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">El control de logicidad<\/a><\/em><\/strong><em>,<\/em> C\u00f3rdoba,Argentina: Advocatus, 2008.<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"https:\/\/hera.ugr.es\/tesisugr\/15837889.pdf\">IGARTUA , Juan., <em>La motivaci\u00f3n de las sentencias. Imperativo constitucional<\/em>. Madrid: Espa\u00f1a, Centro de Estudios Constitucionales, 2003. 202-207 P.<\/a><\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"http:\/\/www.te.gob.mx\/ccje\/Archivos\/Malem\/el_error_judicial_y_la_formacion_de_los_jueces_malem_se%C3%B1a.pdf\">MALEM, Jorge. <em>\u201cEl error judicial\u201d, en Malem, J; Ezquiaga, J; Andr\u00e9s, P., El error judicial. La formaci\u00f3n de los jueces<\/em>. Madrid: Espa\u00f1a, Fundaci\u00f3n Coloquio Jur\u00eddico Europeo, 2009. 11-42 p.<\/a><\/p>\n\n\n\n<p>MORESCO, J. J., &amp; VILAJOSANA, J. M. .<em> Introducci\u00f3n a la teor\u00eda del derecho.<\/em> Madrid: Marcial Pons. 2004. Cap\u00edtulo VII Aplicaci\u00f3n del derecho.<\/p>\n\n\n\n<p>SCHOPENHAUER, Arthur.<em> De la cu\u00e1druple ra\u00edz del principio de raz\u00f3n suficiente<\/em>. Madrid: Gr\u00e1ficas C\u00f3ndor, S.A., 1998.<\/p>\n\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator has-alpha-channel-opacity\"\/>\n\n\n\n<p><a href=\"#_ftnref1\" id=\"_ftn1\">[1]<\/a> <em>\u201cLas sentencias deben bastarse a s\u00ed mismas, en forma tal que contengan en sus motivaciones y en su dispositivo, de manera clara y precisa, una relaci\u00f3n completa de los hechos de la causa y una adecuada exposici\u00f3n de derecho que permita a las partes involucradas en el litigio conocer cabalmente cu\u00e1l ha sido la posici\u00f3n adoptada por el tribunal\u201d.<\/em> <strong>(Sentencia SCJ, 1ra. Sala, n\u00fam. 48, del 4 de abril del 2012, B.J. n\u00fam. 1217)<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"#_ftnref2\" id=\"_ftn2\">[2]<\/a> <em>\u201c<strong>Motivaci\u00f3n (de sentencia). DEFINICI\u00d3N<\/strong>. Conjunto de razonamientos, de hecho y de derecho, en los cuales el juez apoya su decisi\u00f3n y que se consignan habitualmente en los considerandos de la sentencia\u201d<\/em>. (<strong>COUTURE<\/strong>, Eduardo J. <em>\u201cVocabulario Jur\u00eddico\u201d<\/em>, 4ta. edici\u00f3n, p. 510).<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"#_ftnref3\" id=\"_ftn3\">[3]<\/a> Sobre la legitimidad que ofrecen las <em>motivaciones<\/em> a las <em>decisiones<\/em>, el Tribunal Constitucional ha juzgado lo siguiente: \u201c(\u2026) <em>asegurar que la fundamentaci\u00f3n de los fallos cumpla la funci\u00f3n de legitimar las actuaciones de los tribunales frente a la sociedad a la que va dirigida la actividad jurisdiccional\u201d<\/em>. <strong>(TC\/0009\/13, del 11 de febrero del 2013).<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"#_ftnref4\" id=\"_ftn4\">[4]<\/a> La <em>\u201csentencia\u201d<\/em> es el acto jurisdiccional por excelencia de los tribunales. Ordinariamente se dice que <em>\u201clos tribunales hablan por sentencia\u201d<\/em>, pero si la decisi\u00f3n no est\u00e1 debidamente motivada, el <em>\u201cdi\u00e1logo\u201d <\/em>que, seg\u00fan GHIRARDI, es el proceso judicial, ser\u00eda ineficaz.<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"#_ftnref5\" id=\"_ftn5\">[5]<\/a> <em>\u201cUna decisi\u00f3n preparatoria es dispensada de la obligaci\u00f3n de dar motivos\u201d.<\/em> <strong>(Sentencia SCJ, 1ra. C\u00e1m., del 15 de enero del 1998, B.J. n\u00fam. 1046, p.p. 140-149)<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"#_ftnref6\" id=\"_ftn6\">[6]<\/a> <em>\u201cLa motivaci\u00f3n de las sentencias o resoluciones concierne a todos los jueces en las distintas materias (\u2026)\u201d.<\/em> <strong>(TC\/0384\/15, del 15 de octubre del 2015)<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"#_ftnref7\" id=\"_ftn7\">[7]<\/a> El Tribunal Constitucional ha juzgado lo siguiente sobre el deber de motivaci\u00f3n: <em>\u201cEl cabal cumplimiento del deber de motivaci\u00f3n de las sentencias que incumbe a los tribunales del orden judicial, requiere: a) desarrollar de forma sistem\u00e1tica los medios en que se fundamentan sus decisiones; b) exponer de forma concreta y precisa c\u00f3mo se producen la valoraci\u00f3n de los hechos, las pruebas y el derecho que corresponde aplicar; c) manifestar las consideraciones pertinentes que permitan determinar los razonamientos en que se fundamenta la decisi\u00f3n adoptada; d) evitar la mera enunciaci\u00f3n gen\u00e9rica de principios o la indicaci\u00f3n de las disposiciones legales que hayan sido violadas o que establezcan alguna limitante en el ejercicio de una acci\u00f3n; y e) asegurar que la fundamentaci\u00f3n de los fallos cumpla la funci\u00f3n de legitimar las actuaciones de los tribunales frente a la sociedad a la que va dirigida la actividad jurisdiccional\u201d<\/em>. <strong>(TC\/0009\/13, del 11 de febrero del 2013; TC\/0077\/14, del 1 de mayo de 2014; TC\/00363\/14, del 23 de diciembre del 2014).<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"#_ftnref8\" id=\"_ftn8\">[8]<\/a> <strong>Ver:<\/strong> GHIRARDI, Olsen, <strong><em><a href=\"http:\/\/sistemas.amag.edu.pe\/publicaciones\/teoria_del_derecho\/razonam_judicial\/capitulo_V.pdf\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">El control de logicidad<\/a><\/em><\/strong><em>,<\/em> C\u00f3rdoba,Argentina: Advocatus, 2008.<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"#_ftnref9\" id=\"_ftn9\">[9]<\/a> Cfr <strong>ATIENZA<\/strong>, Manuel. <em>\u201c<strong><em><a href=\"http:\/\/perso.unifr.ch\/derechopenal\/assets\/files\/obrasjuridicas\/oj_20151108_01.pdf\">Las razones del derecho. Teor\u00edas de la argumentaci\u00f3n jur\u00eddica<\/a>\u201d<\/em><\/strong><\/em><strong>.<\/strong>M\u00e9xico: UNAM (2005).1 \u2013 28 ? pp.<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"#_ftnref10\" id=\"_ftn10\">[10]<\/a> Cfr <strong>ALEXY<\/strong>, Robert. <em>\u201c<strong><em><a href=\"http:\/\/enjcomunidad.org\/brokenfile.php#\/14270\/user\/draft\/914161305\/Teoria_de_la_Argumentacion_Juridica_-_Robert_Alexy.pdf\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">Teor\u00eda de la argumentaci\u00f3n jur\u00eddica<\/a>\u201d<\/em><\/strong>.<\/em> Madrid: Centro de Estudios Constitucionales, 1989<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"#_ftnref11\" id=\"_ftn11\">[11]<\/a> <strong>Ver:<\/strong> <strong>DWORKIN<\/strong>, Ronald. <em>\u201cLos derechos en serio\u201d<\/em>, Ariel, Barcelona, 1984.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"#_ftnref12\" id=\"_ftn12\">[12]<\/a> Dworkin sostiene que hay normas que no las ha dictado ninguna autoridad: <em>los principios. <\/em>Esa idea es una especie de sacrilegio jur\u00eddico para los positivistas, que solamente conciben que el Derecho es lo que est\u00e1 positivizado en la norma. Y \u00e9sta (norma) es tal, no por ser \u2013en s\u00ed- eficaz, sino por haber agotado el proceso establecido para tales efectos. El positivismo jur\u00eddico ha sido derrotado en los principales centro de pensamiento, a nivel internacional.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por: Yoaldo Hern\u00e1ndez Perera Resumen __________________________________________________________________________________________________ Toda decisi\u00f3n dictada por un tribunal, sin importar la naturaleza de la misma (auto, resoluci\u00f3n, ordenanza, sentencia preparatoria, interlocutoria, definitiva sobre un incidente o de fondo) debe contar con una adecuada motivaci\u00f3n. Y dicha &hellip; <a href=\"https:\/\/yoaldo.org\/?p=827\">Continue reading <span class=\"meta-nav\">&rarr;<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":[],"categories":[1],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/yoaldo.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/827"}],"collection":[{"href":"https:\/\/yoaldo.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/yoaldo.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/yoaldo.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/yoaldo.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=827"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/yoaldo.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/827\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":828,"href":"https:\/\/yoaldo.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/827\/revisions\/828"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/yoaldo.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=827"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/yoaldo.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=827"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/yoaldo.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=827"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}