{"id":937,"date":"2025-03-18T16:45:34","date_gmt":"2025-03-18T20:45:34","guid":{"rendered":"https:\/\/yoaldo.org\/?p=937"},"modified":"2025-03-18T16:46:19","modified_gmt":"2025-03-18T20:46:19","slug":"azua-1844-la-forja-de-la-independencia-dominicana-en-la-batalla-del-19-de-marzo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/yoaldo.org\/?p=937","title":{"rendered":"Azua 1844: la forja de la Independencia dominicana en la Batalla del 19 de Marzo"},"content":{"rendered":"\n<p><\/p>\n\n\n\n<p><strong>Por.: Yoaldo Hern\u00e1ndez Perera<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;La <strong>Batalla del 19 de<\/strong> <strong>Marzo<\/strong> representa para los dominicanos un hito fundamental en la defensa de la independencia nacional, porque marc\u00f3 el primer gran triunfo contra el ej\u00e9rcito haitiano, que hab\u00eda invadido el pa\u00eds tras la proclamaci\u00f3n de la independencia. Esta victoria no solo demostr\u00f3 la valent\u00eda y el sacrificio del pueblo dominicano, sino que tambi\u00e9n consolid\u00f3 el deseo de libertad y autonom\u00eda frente a los intentos de subyugaci\u00f3n extranjera. Hay que recordar que este conflicto fue parte de un proceso m\u00e1s amplio de afirmaci\u00f3n de nuestra independencia, que comenz\u00f3 con el trabucazo del 27 de febrero de 1844, y que reflejaba el profundo sentimiento nacionalista de los dominicanos. Por tanto, esta batalla se erige como un s\u00edmbolo de unidad, resistencia y determinaci\u00f3n para mantener la soberan\u00eda del pa\u00eds, a pesar de las adversidades.<\/p>\n\n\n\n<p>Es por eso que, como buenos dominicanos, debemos honrar a aquellos que dieron su vida en esta batalla, recordando su valent\u00eda y sacrificio. Debemos seguir fortaleciendo ese esp\u00edritu patri\u00f3tico que nos une como naci\u00f3n, ya que, en definitiva, la <em>Batalla del 19 de Marzo<\/em> nos ense\u00f1a que la libertad y la independencia no se logran sin esfuerzo, pero tambi\u00e9n que la unidad del pueblo dominicano es la clave para enfrentar cualquier desaf\u00edo que se nos presente. Moya Pons narra que el d\u00eda 18 de marzo apareci\u00f3 frente a la ciudad de Azua el ej\u00e9rcito haitiano comandado personalmente por el presidente H\u00e9rard.<\/p>\n\n\n\n<p>All\u00ed tom\u00f3 posiciones en las orillas del r\u00edo Jura, donde estableci\u00f3 su campamento, y al otro d\u00eda, el 19, lanz\u00f3 sus tropas de vanguardia organizadas en plan de ataque, divididas en dos columnas de infanter\u00eda acompa\u00f1adas de caballer\u00eda. Los dominicanos los recibieron a ca\u00f1onazos mientras su infanter\u00eda disparaba a fuego cerrado. Despu\u00e9s de una refriega que dur\u00f3 un par de horas, los haitianos se replegaron a su campamento y recogieron sus heridos y muertos. No hubo, seg\u00fan externa el citado historiador, otro encuentro entre ambos grupos durante ese d\u00eda<a href=\"#_ftn1\" id=\"_ftnref1\">[1]<\/a>.<\/p>\n\n\n\n<p>Guti\u00e9rrez F\u00e9lix, de su lado, sobre el comentado episodio b\u00e9lico, ha expuesto que Charles H\u00e9rard, presidente de Hait\u00ed, invadi\u00f3 con un gran ej\u00e9rcito, dividido en dos cuerpos, la parte oriental para someter a los patriotas que hab\u00edan proclamado la Independencia. Sostiene dicho autor que el 18 de marzo estaban en las afueras de Azua, donde encontraron la vanguardia del ej\u00e9rcito que se hab\u00eda formado bajo la jefatura de Pedro Santana. Esa vanguardia estaba comandada por Antonio Duverg\u00e9, quien ten\u00eda como subalternos a Vicente Noble, Manuel Mora y Mat\u00edas Vargas, quienes se hab\u00edan enfrentado al ej\u00e9rcito invasor.<\/p>\n\n\n\n<p>Sigue sosteniendo Guti\u00e9rrez F\u00e9lix que los combates comenzaron en las primeras horas de la ma\u00f1ana del 19. Los haitianos fueron sorprendidos por dos ca\u00f1ones instalados por Francisco So\u00f1\u00e9 en unos peque\u00f1os cerros a la entrada del sur. Sus disparos causaron severas bajas a los atacantes. Pero a la ca\u00edda de la tarde la lucha era encarnizada debido a la superioridad del enemigo en hombres y armamentos. Entonces Duverg\u00e9, como jefe de vanguardia, orden\u00f3 un ataque en masa con el machete. Por segunda vez en la historia militar del pueblo dominicano, se utiliz\u00f3 ese instrumento de trabajo como arma de combate. Ya se hab\u00eda usado en la batalla de Palo Hincado, en 1808. En Azua, la decisi\u00f3n de los dominicanos y el valor y energ\u00eda de sus jefes, en ese asalto inesperado, desconcert\u00f3 a las tropas haitianas. Al filo del machete se retiraron en desorden del campo de batalla, dejando cientos de muertos y heridos<a href=\"#_ftn2\" id=\"_ftnref2\">[2]<\/a>.<\/p>\n\n\n\n<p>Bajo la tinta de Orlando Inoa, se narra que el 18 de marzo H\u00e9rard, quien a su vez era el comandante de las tropas invasoras, estaba frente a Azua, donde instal\u00f3 un campamento a orillas del r\u00edo Jura. Hab\u00eda llegado sin gran dificultad, a pesar de los esfuerzos de detenerlo de Fuente del Rodeo (el verdadero bautismo de sangre de la rep\u00fablica) y Cabezas de las Mar\u00edas. Seg\u00fan este autor, en sinton\u00eda con los anteriores historiadores, la milicia dominicana que sali\u00f3 del encuentro de los haitianos estaba formada en su mayor parte por un contingente de campesinos del este del pa\u00eds sin entrenamiento militar que, siguiendo a Pedro Santana, lleg\u00f3 a Santo Domingo a principios de marzo, portando lanzas y machetes<a href=\"#_ftn3\" id=\"_ftnref3\">[3]<\/a>.<\/p>\n\n\n\n<p>Sobre los episodios hist\u00f3ricos narrados precedentemente, forjados a base de sangre y arrojo de grandes dominicanos, dir\u00eda un poeta que la <em>Batalla del 19 de Marzo<\/em> no solo fue un enfrentamiento de armas, sino una victoria del alma dominicana, que se alz\u00f3 en unidad y coraje frente a la adversidad.<\/p>\n\n\n\n<p>En sus versos, evocar\u00eda el eco de los machetes que cortaron el miedo y la incertidumbre, y el rugir de los ca\u00f1ones que dejaron claro que la libertad no se regala, sino que se conquista con sangre y fuego. <em>&#8220;El pueblo unido jam\u00e1s ser\u00e1 vencido&#8221;<\/em>, cantar\u00edan las estrellas, como testigos de un amanecer de independencia que no fue solo el triunfo de un ej\u00e9rcito, sino el triunfo del esp\u00edritu indomable de una naci\u00f3n que, a pesar de los desaf\u00edos, sigue firme en su prop\u00f3sito de ser libre.<\/p>\n\n\n\n<p>As\u00ed, un poeta (o alguien con alma de tal) nos recordar\u00eda que la memoria de aquellos h\u00e9roes no debe desvanecerse en el tiempo, sino que debe vivir en cada uno de nosotros, como un faro de esperanza y fortaleza. Porque, en lenguaje de elevaci\u00f3n espiritual, <em>&#8220;la libertad no se olvida, se defiende y se celebra, siempre en unidad&#8221;.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>Venga, pues, un sentido canto de reconocimiento a los h\u00e9roes del imborrable 19 de marzo de 1844, quienes, con su valent\u00eda y sacrificio, cimentaron el camino hacia la libertad de nuestra naci\u00f3n. Destac\u00e1ndose, aunque luego vinieran sombras que matizaran su nombre hist\u00f3rico, el General Pedro Santana: comandante de las tropas dominicanas, que con astucia y firmeza condujo en ese momento a nuestros hombres a la victoria; junto a Antonio Duverg\u00e9, Juan Esteban Ceara, Lucas D\u00edaz, Luis \u00c1lvarez, Vicente Noble, Manuel Mora, Mat\u00edas Vargas y otros valientes soldados.<\/p>\n\n\n\n<p>Estos nombres est\u00e1n escritos en nuestra historia no solo con tinta, sino con la sangre y el esfuerzo de aquellos que dieron todo por la libertad. Son los que nos ense\u00f1aron que la independencia se defiende con coraje, unidad y amor a la patria. Su impronta resuena en cada rinc\u00f3n de la Rep\u00fablica Dominicana, record\u00e1ndonos que la libertad que hoy gozamos fue ganada con sacrificio y dignidad, y que nunca debemos olvidar el legado de aquellos que lucharon por ella, tanto para proclamarla como para mantenerla viva.<\/p>\n\n\n\n<p>Por eso hoy, al conmemorarse otro a\u00f1o m\u00e1s de aquella ic\u00f3nica batalla, la historia se erige ante nosotros como una br\u00fajula que gu\u00eda y un sol que brilla sin quemar. Es un llamado a las nuevas generaciones a emular las buenas acciones de nuestros h\u00e9roes, a tomar en sus manos el legado de valent\u00eda y sacrificio que nos dejaron. Recordar esta lucha no solo es honrar el pasado, sino tambi\u00e9n sembrar en el presente la conciencia de que la defensa de nuestra dominicanidad es un compromiso continuo, un deber que debe perdurar a trav\u00e9s de los tiempos.<\/p>\n\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator has-alpha-channel-opacity\"\/>\n\n\n\n<p><a href=\"#_ftnref1\" id=\"_ftn1\">[1]<\/a> Cfr <strong>MOYA PONS<\/strong>, Frank. <em>Manual de historia dominicana<\/em>, 16 edici\u00f3n, p. 276.<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"#_ftnref2\" id=\"_ftn2\">[2]<\/a> Cfr <strong>GUTI\u00c9RREZ F\u00c9LIX<\/strong>, Euclides. <em>H\u00e9roes y pr\u00f3ceres dominicanos y americanos<\/em>, 6ta. edici\u00f3n, pp. 73-76.<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"#_ftnref3\" id=\"_ftn3\">[3]<\/a> Cfr <strong>INOA<\/strong>, Orlando. <em>Breve historia dominicana<\/em>, p. 106.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por.: Yoaldo Hern\u00e1ndez Perera &nbsp;La Batalla del 19 de Marzo representa para los dominicanos un hito fundamental en la defensa de la independencia nacional, porque marc\u00f3 el primer gran triunfo contra el ej\u00e9rcito haitiano, que hab\u00eda invadido el pa\u00eds tras &hellip; <a href=\"https:\/\/yoaldo.org\/?p=937\">Continue reading <span class=\"meta-nav\">&rarr;<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":[],"categories":[1],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/yoaldo.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/937"}],"collection":[{"href":"https:\/\/yoaldo.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/yoaldo.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/yoaldo.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/yoaldo.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=937"}],"version-history":[{"count":2,"href":"https:\/\/yoaldo.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/937\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":939,"href":"https:\/\/yoaldo.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/937\/revisions\/939"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/yoaldo.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=937"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/yoaldo.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=937"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/yoaldo.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=937"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}