{"id":990,"date":"2025-06-09T13:59:59","date_gmt":"2025-06-09T17:59:59","guid":{"rendered":"https:\/\/yoaldo.org\/?p=990"},"modified":"2025-06-09T13:59:59","modified_gmt":"2025-06-09T17:59:59","slug":"existir-filosoficamente-la-busqueda-de-la-felicidad-y-la-fortaleza-espiritual-en-tiempos-modernos","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/yoaldo.org\/?p=990","title":{"rendered":"Existir filos\u00f3ficamente: la b\u00fasqueda de la felicidad y la fortaleza espiritual en tiempos modernos"},"content":{"rendered":"\n<p><strong>Por: Yoaldo Hern\u00e1ndez Perera<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong>Resumen<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>________________________________________________________________________________________________________________<\/p>\n\n\n\n<p>Este ensayo propone una reflexi\u00f3n profunda sobre c\u00f3mo enfrentar el sufrimiento, encontrar sentido y alcanzar la felicidad a trav\u00e9s de una filosof\u00eda de vida consciente. A partir del <em>estoicismo<\/em> y el <em>existencialismo<\/em>, y ante los desaf\u00edos de la era digital, se plantea la necesidad de una nueva corriente: el <em>humanismo l\u00facido<\/em>, una gu\u00eda \u00e9tica y espiritual para vivir con serenidad, libertad y responsabilidad en tiempos de ruido, incertidumbre y sobreexposici\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>________________________________________________________________________________________________________________<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Palabras clave<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Filosof\u00eda, existencialismo, estoicismo, sentido, libertad, responsabilidad, serenidad, autenticidad, sufrimiento, humanismo, tecnolog\u00eda, conciencia, virtud, adaptaci\u00f3n, felicidad.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Contenido<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong>I.- <\/strong>Aproximaci\u00f3n introductoria, <strong>II.- <\/strong>El estoicismo: <em>fortaleza y virtud ante el dolor<\/em>, <strong>III.- <\/strong>El existencialismo: <em>libertad, responsabilidad y el sentido en un mundo absurdo,<\/em><strong>IV.- <\/strong>Coincidencias y diferencias: <em>estoicismo y existencialismo,<\/em><strong>V.- <\/strong>La filosof\u00eda en la era digital: <em>urgencia de una nueva adaptaci\u00f3n,<\/em><strong>VI.- <\/strong>Conclusi\u00f3n: <em>elegir conscientemente una filosof\u00eda para ser feliz.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><strong>I.- Aproximaci\u00f3n introductoria<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>La vida, en su vastedad impredecible, nos obliga a enfrentarnos a momentos de intenso dolor: la muerte de un ser querido, el derrumbe de sue\u00f1os largamente acariciados, la traici\u00f3n, la soledad, el fracaso. En tales circunstancias, surge una pregunta que no puede ser deso\u00edda: \u00bfc\u00f3mo vivir sin sucumbir al absurdo, sin ceder a la desesperanza?<\/p>\n\n\n\n<p>En este contexto, se hace urgente una afirmaci\u00f3n: para existir plenamente y alcanzar una felicidad aut\u00e9ntica, es necesario acogerse a una filosof\u00eda de vida. No se trata de una verdad dogm\u00e1tica, sino de una necesidad existencial. La filosof\u00eda no es un lujo acad\u00e9mico, sino una herramienta de supervivencia, una br\u00fajula interna frente al caos inevitable del mundo.<\/p>\n\n\n\n<p>Tal como lo plantea con agudeza Fernando Savater, la filosof\u00eda es, ante todo, una herramienta que nos permite interrogarnos sobre el sentido de nuestra existencia. Pero \u2014advierte\u2014 para que no se convierta en un mero ejercicio de pedanter\u00eda o un adorno intelectual propio del esnobismo, debe brotar de experiencias reales, muchas veces dolorosas. Seg\u00fan su visi\u00f3n, todos nos volvemos fil\u00f3sofos en alg\u00fan momento, generalmente a ra\u00edz de un acontecimiento que sacude nuestros cimientos: la p\u00e9rdida de un ser querido, el colapso de un proyecto vital, la traici\u00f3n de una causa en la que cre\u00edamos.<\/p>\n\n\n\n<p>Parece, sugiere Savater, que quien transita por la vida sin tropiezos carece a\u00fan de motivos profundos para pensar, pues mientras todo marcha bien, la reflexi\u00f3n puede parecer innecesaria. Es el golpe, la grieta o el fracaso lo que nos obliga a detenernos, a mirar m\u00e1s all\u00e1 de lo inmediato y a comenzar, por fin, a filosofar<a id=\"_ftnref1\" href=\"#_ftn1\">[1]<\/a>.<\/p>\n\n\n\n<p>De las reflexiones anteriores, en sinton\u00eda con el presente ensayo, pudi\u00e9ramos retener como idea relevante que el pensamiento filos\u00f3fico no es un lujo para tiempos de ocio, sino una necesidad vital cuando la existencia nos sacude. Y, en efecto, filos\u00f3ficamente, luce que el sufrimiento \u2014lejos de ser un obst\u00e1culo\u2014 puede ser el punto de partida para una vida m\u00e1s l\u00facida, m\u00e1s consciente y, en \u00faltima instancia, m\u00e1s plena. No se trata de buscar el dolor, sino de reconocer que, cuando llega, puede abrir puertas hacia una comprensi\u00f3n m\u00e1s honda de qui\u00e9nes somos y c\u00f3mo queremos vivir.<\/p>\n\n\n\n<p>Justamente, Marco Aurelio, al enfrentarse a la p\u00e9rdida de hijos, a la traici\u00f3n pol\u00edtica y a la enfermedad, tal como veremos m\u00e1s adelante a mayor detenimiento en estas breves l\u00edneas, no pidi\u00f3 al universo que las cosas fueran distintas, sino que elev\u00f3 su esp\u00edritu aceptando la realidad con dignidad. Tal como predica el estoicismo: <em>no podemos controlar lo que nos sucede, pero s\u00ed c\u00f3mo reaccionamos ante ello.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>As\u00ed entendida, la filosof\u00eda no se reduce a teor\u00edas abstractas, sino que se encarna en decisiones cotidianas, en la manera en que enfrentamos la p\u00e9rdida, la incertidumbre o la frustraci\u00f3n. Es, por tanto, un instrumento para vivir mejor, no en t\u00e9rminos materiales necesariamente, sino en t\u00e9rminos espirituales: con m\u00e1s sentido, con m\u00e1s dignidad, y con mayor capacidad para hacer el bien a los dem\u00e1s mientras cultivamos nuestra propia elevaci\u00f3n interior.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>II.- El estoicismo: <em>fortaleza y virtud ante el dolor<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Los estoicos, especialmente en la voz serena de Marco Aurelio en sus <em>Meditaciones<a href=\"#_ftn2\" id=\"_ftnref2\"><strong>[2]<\/strong><\/a><\/em>, comprendieron que no podemos controlar lo que nos sucede, pero s\u00ed c\u00f3mo reaccionamos ante ello. \u201cLa felicidad de tu vida depende de la calidad de tus pensamientos\u201d, escribi\u00f3 el emperador-fil\u00f3sofo, resumiendo una visi\u00f3n del mundo en la que lo interno tiene primac\u00eda sobre lo externo. Para los estoicos, las pasiones desordenadas (miedo, ira, envidia) nos esclavizan, y solo la virtud \u2014la sabidur\u00eda, la templanza, la justicia y el coraje\u2014 nos libera.<\/p>\n\n\n\n<p>Marco Aurelio, al enfrentarse a la p\u00e9rdida de hijos, a la traici\u00f3n pol\u00edtica y a la enfermedad, no pidi\u00f3 al universo que las cosas fueran distintas, sino que, tal como adelantamos m\u00e1s arriba, elev\u00f3 su esp\u00edritu aceptando la realidad con dignidad. \u201cNo desprecies la muerte, sino ac\u00e9ptala de buen grado, como una de las cosas que la naturaleza quiere\u201d, escribi\u00f3. Esa actitud estoica no es resignaci\u00f3n, sino afirmaci\u00f3n del dominio interior, el \u00fanico lugar donde el ser humano puede ejercer verdadera libertad.<\/p>\n\n\n\n<p>Y esas lecciones estoicas de Marco Aurelio fueron complementadas por ideas de otros importantes expositores de esa l\u00ednea filos\u00f3fica, tales como <em>S\u00e9neca<\/em><a id=\"_ftnref3\" href=\"#_ftn3\"><em><strong>[3]<\/strong><\/em><\/a>y <em>Epicteto<\/em><a id=\"_ftnref4\" href=\"#_ftn4\"><em><strong>[4]<\/strong><\/em><\/a>, que coincid\u00edan en plantear que <em>la verdadera libertad no depende de las circunstancias externas, sino del dominio interior sobre nuestras emociones, deseos y juicios<\/em>. Para ellos, la virtud era el \u00fanico bien verdadero, y vivir conforme a la raz\u00f3n y la naturaleza era la clave para alcanzar una vida plena, serena y moralmente \u00edntegra, incluso en medio de la adversidad.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>III.- El existencialismo: <em>libertad, responsabilidad y el sentido en un mundo absurdo<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>El <em>existencialismo<\/em>, especialmente en pensadores como <em>Jean-Paul Sartre<\/em> y <em>Albert Camus<\/em>, toma otro camino, aunque se encuentra con el <em>estoicismo<\/em> en un punto esencial: <em>la necesidad de afirmarse a s\u00ed mismo ante el sinsentido.<\/em> Para <em>Sartre<\/em>, \u201cel hombre est\u00e1 condenado a ser libre\u201d<a href=\"#_ftn5\" id=\"_ftnref5\">[5]<\/a>; no hay esencia que nos preceda, somos lo que elegimos ser. Esta libertad radical implica responsabilidad: <em>cada elecci\u00f3n moldea nuestra existencia y define el mundo que habitamos.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>Camus<\/em>, por su parte, en <em>El mito de S\u00edsifo<a href=\"#_ftn6\" id=\"_ftnref6\"><strong>[6]<\/strong><\/a><\/em>, no niega el absurdo \u2014el divorcio entre el anhelo humano de sentido y el silencio del universo\u2014, pero propone una rebeli\u00f3n vital: <em>seguir viviendo, creando sentido sin que exista uno dado por los dioses o la naturaleza<\/em>. S\u00edsifo, que eternamente empuja su piedra monta\u00f1a arriba, es feliz porque acepta su destino y se convierte en due\u00f1o de su vida a trav\u00e9s de la consciencia.<\/p>\n\n\n\n<p>Resalta, pues, del <em>existencialismo<\/em>, especialmente en su vertiente francesa representada por <em>Sartre <\/em>y <em>Camus<\/em>, que, en concreto, subraya la radical libertad del ser humano y su ineludible responsabilidad de construirse a s\u00ed mismo, trazando sentido en un mundo carente de verdades preestablecidas, y asumiendo con dignidad el desaf\u00edo de vivir con autenticidad.<\/p>\n\n\n\n<p>En este contexto, &#8220;asumir con dignidad&#8221;<strong> <\/strong>significa aceptar la realidad de la existencia humana \u2014con sus incertidumbres, sufrimientos y falta de sentido predeterminado\u2014 sin caer en la desesperaci\u00f3n, el cinismo o la evasi\u00f3n, sino enfrent\u00e1ndola con entereza, lucidez y responsabilidad personal.<\/p>\n\n\n\n<p>Desde la perspectiva del <em>existencialismo<\/em> (particularmente en <em>Sartre<\/em> y <em>Camus<\/em>), <em>vivir con dignidad<\/em> implica:<\/p>\n\n\n\n<ul>\n<li>Reconocer que no hay un sentido dado por la naturaleza, la religi\u00f3n o la sociedad, pero aun as\u00ed elegir vivir con coherencia y compromiso.<\/li>\n\n\n\n<li>Actuar con autent<strong>i<\/strong>cidad, es decir, siendo fiel a uno mismo, a pesar del absurdo o del sinsentido que pueda rodearnos.<\/li>\n\n\n\n<li>No rehuir la libertad, aunque esta sea una carga, sino m\u00e1s bien ejercerla plenamente, sabiendo que cada elecci\u00f3n construye nuestra identidad.<\/li>\n<\/ul>\n\n\n\n<p>En suma, \u201casumir con dignidad\u201d en el sentido analizado es una forma de resistencia \u00e9tica y consciente ante la condici\u00f3n humana, donde el sujeto no se rinde ante la falta de certezas, sino que crea valor y sentido desde s\u00ed mismo.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>IV.- Coincidencias y diferencias: <em>estoicismo y existencialismo<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Ambas escuelas filos\u00f3ficas coinciden en puntos cruciales: la necesidad de cultivar una vida interior s\u00f3lida, la aceptaci\u00f3n del dolor como parte ineludible de la vida y la idea de que el individuo puede elevarsesobre las circunstancias. Sin embargo, difieren en el fundamento de esa elevaci\u00f3n. Para el <em>estoicismo<\/em>, existe un <em>logos universal<\/em>, una raz\u00f3n divina que ordena el cosmos; la virtud consiste en vivir conforme a esa raz\u00f3n. Para el <em>existencialismo<\/em>, en cambio, no hay orden preexistente: el ser humano se lanza al mundo y debe inventarse a s\u00ed mismo, sin manual de instrucciones.<\/p>\n\n\n\n<p>Mientras el <em>estoico <\/em>busca serenidad en la aceptaci\u00f3n, el <em>existencialista <\/em>se aferra a la acci\u00f3n como forma de autenticidad. Ambos, sin embargo, ofrecen caminos para enfrentar el dolor, para no naufragar cuando la vida golpea sin piedad.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>V.- La filosof\u00eda en la era digital: <em>urgencia de una nueva adaptaci\u00f3n<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Hoy, en el tiempo de la interconexi\u00f3n mundial, las pantallas y de la inteligencia artificial, las condiciones del existir han mutado radicalmente. Vivimos interconectados, pero muchas veces m\u00e1s solos que nunca; informados, pero saturados de ruido; con acceso a todo, pero incapaces de discernir lo esencial. El mundo digital ha tra\u00eddo consigo nuevas fuentes de sufrimiento: la sobreexposici\u00f3n, el linchamiento virtual, la cultura del rendimiento, la adicci\u00f3n al consumo y a la validaci\u00f3n externa.<\/p>\n\n\n\n<p>Ante esto, urge una adaptaci\u00f3n filos\u00f3fica. No basta con citar a Marco Aurelio o <em>Sartre<\/em>: <em>debemos repensar sus ideas a la luz de nuevos desaf\u00edos.<\/em> \u00bfQu\u00e9 significa \u201cautenticidad\u201d cuando nuestras vidas se miden en clics? \u00bfC\u00f3mo cultivar virtud en una sociedad que glorifica el espect\u00e1culo? \u00bfC\u00f3mo sostener el silencio interior si vivimos en un zumbido constante de notificaciones?<\/p>\n\n\n\n<p>Necesitamos una <em>filosof\u00eda del presente<\/em>, que combine la serenidad del <em>estoicismo<\/em>, la libertad del <em>existencialismo<\/em> y una consciencia cr\u00edtica frente a la tecnolog\u00eda. Una filosof\u00eda que no rechace el mundo digital, pero que tampoco se someta a \u00e9l sin cuestionamiento. Como dec\u00eda Camus: \u201cSer libre es, ante todo, ser capaz de decir no.\u201d<\/p>\n\n\n\n<p>Lo inteligente, en este contexto, es tomar las bondades de cada escuela y avanzar hacia una s\u00edntesis cr\u00edtica y contempor\u00e1nea. Por ejemplo, del estoicismo y el existencialismo pudi\u00e9ramos pasar a una suerte de escuela filos\u00f3fica moderna, que podr\u00edamos llamar, tentativamente, <strong>&#8220;<\/strong>humanismo l\u00facido&#8221;, una corriente que promueva <strong>l<\/strong>as buenas coincidencias filos\u00f3ficas entre serenidad interior y compromiso existencial, en el sentido de cultivar la fortaleza espiritual estoica junto con la libertad responsable del sujeto existencialista.<\/p>\n\n\n\n<p>Pero al mismo tiempo, esta nueva filosof\u00eda deber\u00eda ense\u00f1ar a habitar el mundo digital sin ser devorados por \u00e9l: a construir una identidad aut\u00e9ntica m\u00e1s all\u00e1 del algoritmo, a resistir la tiran\u00eda de la inmediatez, a discernir entre lo esencial y lo accesorio en medio del ruido, y a ejercer una \u00e9tica del uso tecnol\u00f3gico que ponga al ser humano \u2014no a la m\u00e1quina, ni al mercado\u2014 en el centro de las decisiones.<\/p>\n\n\n\n<p>Para ello, evidentemente, ser\u00eda importante fomentar una educaci\u00f3n filos\u00f3fica desde edades tempranas, no como acumulaci\u00f3n de teor\u00edas abstractas, sino como formaci\u00f3n del juicio, del car\u00e1cter y de la conciencia cr\u00edtica. Solo as\u00ed podremos atravesar este siglo \u2014con sus promesas y amenazas\u2014 sin perder de vista lo que nos hace verdaderamente humanos.<\/p>\n\n\n\n<p>Inspirado en el <em>Manual<\/em> de Epicteto, que \u2014puntualmente\u2014 list\u00f3 postulados generales que distingu\u00edan entre lo que est\u00e1 en nuestro poder y lo que escapa a nuestro control, la nueva filosof\u00eda que hemos denominado, tentativamente, \u201chumanismo l\u00facido\u201d, pudiera tener como piedra angular los siguientes postulados, formulados como principios orientadores para habitar con sabidur\u00eda la era digital y aspirar a una vida verdaderamente feliz:<\/p>\n\n\n\n<p>1.-<em> Cultiva el dominio de lo interior.<\/em> Nada puede ser m\u00e1s urgente que volver la mirada hacia adentro. La serenidad no se halla en controlar el mundo, sino en gobernarse a uno mismo: pensamientos, deseos, emociones. Lo que depende de nosotros es nuestro juicio; lo dem\u00e1s, es contingencia.<\/p>\n\n\n\n<p><em>2.- Ejercita tu libertad con responsabilidad.<\/em> Ser libre no es hacer cualquier cosa, sino asumir la carga de elegir con conciencia. En un mundo sin sentido preestablecido, cada decisi\u00f3n es un acto fundador de sentido. Vive como si cada gesto tuyo revelara lo que crees valioso.<\/p>\n\n\n\n<p>3.-<em>Resiste a la tiran\u00eda de lo superficial.<\/em> En medio del ruido digital, lo esencial queda sepultado. No confundas visibilidad con valor, ni est\u00edmulo con significado. Aprender a discernir es un acto filos\u00f3fico y moral.<\/p>\n\n\n\n<p>4.-<em>Habita la tecnolog\u00eda, no te sometas a ella.<\/em> La herramienta no debe convertirse en amo. Usa la tecnolog\u00eda con criterio: que expanda tu mente, no que absorba tu atenci\u00f3n. La inteligencia artificial puede asistir tu pensar, pero no reemplazar tu conciencia.<\/p>\n\n\n\n<p>5.-<em>Practica la autenticidad en lo visible y en lo oculto.<\/em> Que tu imagen p\u00fablica no contradiga tu verdad interior. En un mundo de m\u00e1scaras, ser fiel a uno mismo es una forma radical de libertad. No te pierdas en la mirada de los otros.<\/p>\n\n\n\n<p>6.-<em>Acepta el dolor como parte del trayecto, no como derrota.<\/em> La p\u00e9rdida, el fracaso, la incertidumbre: todo ello son partes ineludibles del vivir. No rehuyas la herida; transforma el dolor en profundidad. Cada golpe puede ser una invitaci\u00f3n a crecer en esp\u00edritu.<\/p>\n\n\n\n<p>7.-<em>Conecta con los otros desde la compasi\u00f3n, no desde la competencia.<\/em> El <em>humanismo l\u00facido<\/em> no es solipsista<a href=\"#_ftn7\" id=\"_ftnref7\">[7]<\/a>. El bienestar propio est\u00e1 entrelazado con el ajeno. En tiempos de individualismo feroz, ayudar, escuchar, compartir es ya un acto filos\u00f3fico de resistencia.<\/p>\n\n\n\n<p>8.-<em>Busca el silencio y la contemplaci\u00f3n como ejercicio de lucidez.<\/em> Desconectarse del ruido no es evasi\u00f3n, sino forma de reencontrar lo esencial. La filosof\u00eda comienza en el asombro, y el asombro requiere espacio interior.<\/p>\n\n\n\n<p>Estos postulados no pretenden ofrecer una f\u00f3rmula m\u00e1gica para la felicidad, pero s\u00ed una br\u00fajula \u00e9tica y espiritual para no naufragar en la confusi\u00f3n de los tiempos modernos. El <em>humanismo l\u00facido<\/em> que proponemos no niega el presente, lo abraza cr\u00edticamente. Y en esa actitud \u2014serena, libre y consciente\u2014 quiz\u00e1 se halle la mayor sabidur\u00eda posible para vivir en plenitud.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>VI.- Conclusi\u00f3n: <em>elegir conscientemente una filosof\u00eda para ser feliz<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>La felicidad, entendida, no como placer superficial, sino como realizaci\u00f3n profunda, no es un accidente: <em>es una construcci\u00f3n<\/em>. Y como toda construcci\u00f3n, necesita cimientos. La filosof\u00eda \u2014sea religiosa, secular, racional o espiritual\u2014 ofrece esos cimientos. No hay una receta \u00fanica: algunos encontrar\u00e1n sentido en la fe, otros en la raz\u00f3n, otros en el arte o en el compromiso social. Lo importante no es el camino, sino la conciencia del camino.<\/p>\n\n\n\n<p>En un mundo tan cambiante, tan vulnerable a la superficialidad, la clave sigue siendo la misma: <em>vivir con lucidez<strong>.<\/strong><\/em> Aceptar que el sufrimiento forma parte de la vida, pero que no tiene la \u00faltima palabra. Cultivar una \u00e9tica personal, una visi\u00f3n del mundo, una filosof\u00eda que nos sostenga cuando todo tambalea. Porque, como bien lo entendieron los antiguos y los modernos, <strong>solo quien ha pensado profundamente en c\u00f3mo quiere vivir, puede verdaderamente vivir feliz.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator has-alpha-channel-opacity\"\/>\n\n\n\n<p><a href=\"#_ftnref1\" id=\"_ftn1\">[1]<\/a> Cfr <strong>SAVATER<\/strong>, Fernando. <em>La aventura de pensar<\/em>, p. 12.<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"#_ftnref2\" id=\"_ftn2\">[2]<\/a> Leer <em>Meditaciones,<\/em> de la pluma de Marco Aurelio, es asomarse al alma de un emperador que, en medio del poder y la adversidad, busc\u00f3 serenidad y virtud; es un manual atemporal de sabidur\u00eda para enfrentar con dignidad los vaivenes de la vida. L\u00e9elo en l\u00ednea: <a href=\"https:\/\/drive.google.com\/file\/d\/0B6QXUcoelzmpZFZGaThtN0YwVUU\/edit?resourcekey=0-oz6YfzOPGHBXS_U1CWPVZQ\">MarcoAurelio_Meditaciones.pdf &#8211; Google Drive<\/a><\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"#_ftnref3\" id=\"_ftn3\">[3]<\/a> El pensamiento de S\u00e9neca, afortunadamente, est\u00e1 en l\u00ednea a disposici\u00f3n gratuita de todos: <a href=\"https:\/\/infolibros.org\/autores\/clasicos\/libros-seneca\/\">13 Libros de Seneca \u00a1Gratis! [PDF]<\/a><\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"#_ftnref4\" id=\"_ftn4\">[4]<\/a> Consulta en l\u00ednea el <em>Manual de Epicteto<\/em>, escrito por dicho pensador (traducido por Margarita Mosquera): <a href=\"https:\/\/drive.google.com\/file\/d\/0BwTZbZPSSo0IWDdQODV1VmpLNUU\/view?resourcekey=0-dPzvY8uIUAHNqQKn3xiLAg\">El Manual de Epicteto.pdf &#8211; Google Drive<\/a><\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"#_ftnref5\" id=\"_ftn5\">[5]<\/a> Ver en l\u00ednea, en formato PDF, <em>Una filosof\u00eda de la libertad<\/em>, de la tinta de Sartre: <a href=\"https:\/\/www.academia.edu\/7033292\/Jean_Paul_Sartre_Una_filosof%C3%ADa_de_la_libertad\">(PDF) Jean-Paul Sartre Una filosof\u00eda de la libertad.<\/a><\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"#_ftnref6\" id=\"_ftn6\">[6]<\/a> Disponible en l\u00ednea: <a href=\"https:\/\/dn721602.ca.archive.org\/0\/items\/el-mito-de-sisifo-albert-camus\/El%20mito%20de%20sisifo%2C%20Albert%20Camus.pdf\">El mito de sisifo, Albert Camus.pdf<\/a><\/p>\n\n\n\n<p><a id=\"_ftn7\" href=\"#_ftnref7\">[7]<\/a> En un sentido general y no estrictamente filos\u00f3fico, cuando se dice que alguien o algo es <em>solipsista<\/em><strong><em>,<\/em><\/strong> se est\u00e1 se\u00f1alando que es excesivamente centrado en s\u00ed mismo, encerrado en su mundo interior, ajeno o indiferente a los dem\u00e1s. En el contexto de este ensayo, al decir que <em>el humanismo l\u00facido no es solipsista<\/em>, se quiere enfatizar que esta nueva filosof\u00eda no se encierra en la subjetividad individual, sino que reconoce<strong> <\/strong>la importancia de los otros, de la comunidad, de la empat\u00eda y la responsabilidad compartida.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por: Yoaldo Hern\u00e1ndez Perera Resumen ________________________________________________________________________________________________________________ Este ensayo propone una reflexi\u00f3n profunda sobre c\u00f3mo enfrentar el sufrimiento, encontrar sentido y alcanzar la felicidad a trav\u00e9s de una filosof\u00eda de vida consciente. A partir del estoicismo y el existencialismo, y ante &hellip; <a href=\"https:\/\/yoaldo.org\/?p=990\">Continue reading <span class=\"meta-nav\">&rarr;<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":[],"categories":[4],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/yoaldo.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/990"}],"collection":[{"href":"https:\/\/yoaldo.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/yoaldo.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/yoaldo.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/yoaldo.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=990"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/yoaldo.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/990\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":991,"href":"https:\/\/yoaldo.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/990\/revisions\/991"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/yoaldo.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=990"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/yoaldo.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=990"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/yoaldo.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=990"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}